ASÍ ES EL COMIENZO DEL FINAL DE LOST

Anoche fue el gran estreno larga duración de la sexta y última temporada de ese hito llamado Lost en gringolandia, hecho que mantuvo a millones de seguidores al borde de la ansiedad fármaco dependiente. Fue una noche que elevó los espasmos de anticipación viéndola entrecortada y con mala calidad, por streaming, o por aplicar rápidamente la descarga. Aquí va el veredicto del primer capítulo.
Por Dr Malo

A sabiendas que nunca se encontrará el lugar común en esta serie, que evade el campo de lo genérico y hora tras hora plantea verdaderos desafíos narrativos a su leal audiencia, sólo se podía esperar un puntapié inicial como el mismísimo Jacob manda.
WTF tras WTF, y es cosa de ver la secuencia previa al clásico título de presentación con fondo negro (que, lamentablemente, fue realizada con efectos visuales de hace 5 años), sin duda retomó la angustia que dejó ese maldito fundido a blanco de la temporada anterior, sin soltar nunca la rienda y remeciendo la testa una vez más.

Pues lo quieran o no sus detractores, los mismos que tienen como argumento que esto se habría “alargado mucho” (lo que me lleva a preguntarme qué diablos hacían viendo una serie en primer lugar), Losthace rato es un evento generacional que no se viene con chicas y constantemente sorprende a pura maestría. Con el objetivo de siempre ir más allá, en búsqueda de ese grano de arena adicional.
Es en ese entorno donde el doctor Jack Shepard y compañía, a través de la locura de los viajes en el tiempo. Confrontaban el campo de la especulación en el epílogo de la temporada anterior, dejando que las teorías obsesivas de sus fanáticos se mantuviesen en puntos suspensivos ante una gran interrogante: ¿Puede cambiar el destino?

Con ello aún a la deriva, no falta aquél que plantael grito en el cielo al no tener rápidas respuestas de las grandes interrogantes. Gran error digo yo, el peor inclusive, pues Lost tiene más que ver con su inigualable galería de personajes. Es su destino al servicio de un juego del gato y el ratón, de luz y oscuridad. Y la sexta temporada definitivamente comienza con momentos sólidos dedicados a la tríada Jack-Sawyer-Locke.
Las dos nuevas horas televisivas no defraudan para nada, la llevan y la traen de principio a fin. Pese al elevado hype, la resolución no deja indiferente, cortesía de un ritmo que no suelta ninguna secuencia al azar. Más aún, afírmense, también llegan con más de una respuesta concreta, inesperada. En especial una que estaba instalada desde el inicio de la serie ¿Qué diablos era el monstruo de humo?, pues ahora, dicen los creadores, lo sabrán de una forma carnaza y realmente increíble.

Quizás lo más discutido será el hecho que este episodio vuelve a cambiar el estilo de relato – tras los flashbacks, flashforwards y saltos en el tiempo - presentando dos líneas de argumento que siguen a la par en dos episodios cargadísimos de información. A estas alturas, supongo que muchos preferirían ir directo al grano. Pero el abanico de oportunidades que esa ruta paralela generará, también aplica el gancho estableciendo, ese no sé qué característico de esta serie: mientras más enredado y cuático, más me encanta Lost.
Es en este nuevo escenario de ambigüedad que surgen nuevas interrogantes, nuevos personajes, regresos de personajes que habían estirado la pata – leáse Boone o Charlie - e inclusive hasta nuevos otros “Otros”, en un ciclo que semana a semana promete mantenernos, hasta el final, desvelados cada martes.

A la par de las grandes premieres de la serie, este episodio logra arrancar nuevamente la jugosa máquina especulativa entre los fans: un verdadero pseudo combustible del que se nutre esta serie, pues cada uno tiene su propia respuesta a cada misterio, y hace funcionar aquella idea que transforma a los perdidos en el tema obligado del día después y, en este caso, de aquí a que todo termine en unos meses más. Pues al fin regresó el verdadero imperdible de la pantalla chica.
La nueva y final temporada de Lost comienza en AXN el martes 9 a las 23.00 horas.
03/02/2010
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