Hasta ahora parte de la investigación de fenómenos Ovni era archivada por gente chiflada en el mismo cajón junto a fotos inéditas del Chupacabras, testimonios de quienes han visto a la Rubia de Kennedy, evidencia irrefutable sobre la existencia del Trauco o la búsqueda del Home Video de Luis Dimas cantando a dúo con Frank Sinatra. Pero esto acaba de cambiar y todo financiado por el Estado.
Por Carlos Salazar.
LA VERDAD ESTÁ ALLÁ AFUERA
Si has visto suficientes películas sobre conspiración, sabes que el mejor truco del diablo es hacerte cree que no existe. Y si has visto alguna vez The X Files, sabes que una de las maneras de cubrir la existencia de los fenómenos Ovni, es chaquetear gubernamentalmente a quienes investigan estos casos.
Quizás lo que no sabes es que desde hace dos semanas nuestro país financia la primera oficina dedicada 100% a investigar y monitorear los fenómenos aéreos desconocidos. La Dirección General de Aeronáutica Civil reactivó el CEFAA,Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos que estuvo en el freezer desde su creación en 1997.
Originalmente no contaba con presupuestos ni oficinas. Simplemente era un título nobiliario para el general (R) de aviación Ricardo Bermúdez, Gustavo Rodríguez, ex controlador aéreo y una comisión externa de colaboradores con algunos ufólogos serios, científicos y autoridades que colaboraban por amor al Ovni.
Hoy el CEFAA es una pequeña oficina en un oasis verde dentro del peladero infernal que fue el Aeropuerto de Cerrillos. Bajo el calor insoportable de enero, pasando un Hawker Hunter a través de un camino de gravilla se llega a un container blanco dentro del que funciona la oficina que estará completamente operativa a partir de marzo. Nos recibe Bermúdez y Rodríguez, nuestros propios y entrañables Mulder y Scully.
I WANT TO BELIEVE
Estamos en el auditórium del Museo Aeronáutico y las historias de avistamientos que maneja el equipo son espeluznantes. También es preocupante saber que hasta antes de la creación del comité, estos sucesos solo eran tipeados y archivados. Afuera, en el hall del museo, un joven padre trata de controlar a sus 3 hijos fascinados con los modelos de aviones clásicos. Uno le da palmadas a una réplica exacta del satélite SSOT y los otros corren entre medio de biplanos y bombarderos. Detrás de la cortina del salón las historias de encuentros cercanos se suceden una tras otra.
Gustavo Rodríguez, fue controlador aéreo durante 40 años en aeropuertos de Isla de Pascua, Cerrillos y Chacalluta. Los Ovnis no son nada nuevo para él. Hoy es secretario de la CEFAA y la parte más vinculada con los fenómenos anómalos: es el que cree.
Rodríguez es el típico Lone Ranger. Bajito, delgado y con pinta de funcionario público pero dueño de una viveza a tono con los gestos que hace para hablar de un tema que lo apasiona. ”Cuando yo era lolito y trabajaba en la torre de Arica, todo el tiempo me tocaba escuchar de los pilotos testimonios de primera fuente. Pilotos que me contaban que veían pasar en el cielo junto a ellos objetos enormes en forma alargada como un ferrocarril, con ventanitas y de un tamaño descomunal”, cuenta Rodríguez que en el mundo de la ufología es conocido como “Rodríguez el bueno”. Pincha acápara conocer al malo.
Décadas después, hace sólo tres días, Rodríguez y Bermúdez recibieron un reporte inquietante: “Tres aviones vieron el mismo objeto en forma de tren y con ventanas luminosas. Tu te preguntas si algo tiene ventanas es porque alguien viene mirando hacia fuera, ¿no es cierto?”, agrega. El caso es una de las prioridades en investigación del CEFAA, pero a diferencia de los archivos militares de la tele, acá en cuanto se tenga una respuesta sobre el objeto, se dará a conocer públicamente.
También hace tiempo, la única vez que el general y piloto Ricardo Bermúdez, creyó estar frente a un Ovni dirigió su F-5 hacia él. A medida que se acercaba notó que era una nube lenticular con una forma tan extraña que lamenta no haber tenido una cámara junto a él. “La traspasé no más –dice- y sólo sentí el sonido típico de los cristales de hielo formándose en la en la ventanilla del avión, pero nada más”. ¿Escéptico?, no del todo. Bermúdez prefiere decir que necesita pruebas, que su trabajo en la comisión es más objetivo. Bermúdez es el quiere creer.
El general explica que la razón de ser de la oficina es determinar si los fenómenos OVNI representan algún riesgo para la seguridad aérea. A continuación le da play a un cuidado Powerpoint que contiene material que aun no ha sido visto por otros terrícolas fuera de la habitación. Se trata de la grabación de un suceso de 1988 en el que un avión comercial reporta a la torre que lleva rumbo de colisión con un objeto luminoso a 9 mil metros de altura.
El hombre de la torre salió a ver el encuentro que minutos después se repetiría en un avión rumbo a Puerto Montt. Las luces estaban en el cielo y el avión comercial haciendo una maniobra cinematográfica para evitar la colisión por segunda vez. Lo más curioso de todo es que el radar de la torre no registró jamás el objeto volador que sí fue visto por controladores, pilotos y testigos. El audio de la situación transmite el miedo del piloto y la sangre fría del seguimiento en la torre
La grabación se detiene y el salón queda en silencio. Bermúdez levanta las cejas y aclara que ese día el cielo estaba despejado y la presión alta mantenía las nubes muy lejos de ahí. ”En ese entonces no se acreditó que el avistamiento fuese una amenaza a la seguridad de vuelo y se archivó simplemente como el reporte de un fenómeno anómalo”. La tensión la rompen los niños que asoman la cabeza por la cortina de la puerta cada vez que escuchan apalabra OVNI.
A continuación despliega tres formularios donde tres diferentes aviadores desclasifican su encuentro con este mismo tipo de luces en el cielo. Hay estadísticas sobre las veces que estas luces rodean un avión, lo persiguen o simplemente hacen el amague del choque. Reportes australianos en poder de la oficina hablan de una típica persecución de ese tipo tras la que un avión Cesna desapareció en la costa de Melbourne ante testigos y en pleno diálogo con la torre de control en 1978.
DESCLASIFÍCATE UNO
La red de trabajo de la CEFAA se nutre de colaboraciones con científicos, físicos espaciales y otras agencias extranjeras que a diferencia de los chiflados de la tele certifican lo que encuentran. Pero a diferencia de varias de esas agencias, la chilena trabaja bajo la normativa de la ley de transparencia. “Eso de alguna manera nos ayuda a caracterizar el fenómeno de mejor forma, no es que estemos investigando al chupacabras y ese tipo de cosas, sino que te hablo de un trabajo serio que cualquiera puede venir a pedir”, aclara Bermúdez sobre el tema.
De la totalidad de casos que ha recibido la CEFAA, el ex piloto habla de los FANI (Fenómenos Aereos No Identificados) que en un 96% sí son perfectamente explicables. De ahí, el 4% restante pasa a ser un OVNI. El general y compañía se cuidan de referirse a un origen extraterrestre, simplemente explica que el fenómeno no tiene una explicación que satisfaga al comité. Un ejemplo clásico es el de los Paracaidistas de Maipú registrado en enero del 98 durante un cumpleaños en esa comuna. No hablamos de visitas sin invitación, sino de figuras humanoides que se suspenden en el cielo aparentemente con una especie de pequeña lona encima pero que no descienden y se mantienen a gran altura. Como no parecen alas delta, ni paracaidistas, la agencia chilena le pidió ayuda al National Institute for Discovery Science y aún así no logró dar una respuesta del asunto. Es decir, estamos ante un OVNI.
Aquí puedes ver el caso de los Paracaidistas de Maipú:
El método CEFAA exige que el testimonio o prueba se investigue de inmediato antes de que la evidencia o relato se “contamine”. “Sucede que los humanos somos tan mentirosos y vamos poniéndole e inventando hasta que al final lo que viste no era una lucecita sino dos y que en vez de amarillo y azul, era de todos los colores”. Y para cotejar ese tipo de dudas, la agencia está en contacto simultáneo con un control oceánico internacional que monitorea todo el Pacífico además de partners en Dinamarca, Rusia, Japón, China, Uruguay, EE.UU., Bélgica, Francia, Perú, Ecuador, España, Brasil y Australia. Así, si un piloto francés le hace cambio de luces a Mi Amigo Mac en pleno vuelo cuando aterrice en Chile, la gente de Bermúdez estará esperándolo para llenar formularios por triplicado.
“Cuando países como Japón o Corea lanzan un vector o satélite informan a este centro y lo mismo cuando cae chatarra espacial en el Océano o donde sea. Nosotros lo sabemos de forma instantánea para que un avión en esa ruta sepa que debe adelantarse, atrasarse o desviarse para no encontrarse con ese material”, gracias a esa práctica es que el porcentaje de certeza para saber que lo viste no era un platillo volador, sino la Tonka Tomicic atada a un globo, es casi infalible. Otras veces el objeto no puede ser identificado y un equipo de siquiatras acredita que el testigo sea de fiar.
ENCUENTROS CERCANOS DE TODO TIPO
Dentro de las investigaciones work in progress de la agencia, la agencia está por desclasificar una de las más interesantes registrada en video. Se trata de una pareja caminando por Colbún. Aparentemente son las vacaciones más fomes del mundo, pero encima del embalse se ve un punto que tras un escaneo electrónico muestra volumen, trayectoria y que condensa las nubes alrededor. Gracias al procedimiento tecnológico cuadro a cuadro, logra acreditarse que en menos de un segundo, apenas perceptible de un fotograma a otro, el objeto se desplaza a más de 43 mil kilómetros por hora. Esa investigación aún no concluye, así que la respuesta no es oficial. Aun.
La vocería para definir claramente un objeto como OVNI o más puntillosamente ocmo extraterrestre es un tema que se toman con cuidado, pero que siempre están a disposición del paranoico de turno. “En caso de capturar a un extraterrestre por ejemplo. Acá no hay archivos que sean secretos ni cosas de ese tipo”, dice enfático. Bermúdez asegura que de tener respuestas claras sobre la existencia de vida extraterrestre estas serán entregadas al Director de la Dirección General de Aeronáutica Civil, éste se las hará llegar al Ministro de Defensa y este a la Presidenta. Que la responsabilidad cae sobre ellos, pero que no están obligados a esconder ningún material
Ya con más humor cuenta que cualquier explicación salida del CEFAA es como si la emitiera El Vaticano. “Cuando en materia de objetos anómalos del espacio hablamos nosotros, es palabra de Dios – se ríe- Como estudiamos científicamente la cosa y en conjunto, seriamente decidimos lo que es. No tenemos fines de lucro y somos una institución del estado”. Esto porque además de fé en el género humano, confía en los diplomas del resto del comité donde asesoran una científica especialista en plasma y ciencias espaciales, un ingeniero de la comisión de ingeniería nuclear, un especialista de en medicina aeroespacial, astrónomos de la UMCE y el observatorio ESO, militares y carabineros que –se sabe- son quiénes más archivos conocen sobre este tipo de fenómenos. Este comité comparte su información con quién se la pida porque el misterio sigue siendo eso simplemente, la aparición furtiva de objetos voladores no identificados.
Con el mismo rigor con que rebaten a los noticieros que sembraron el terror con un OVNI que resultó ser un globo aerostático francés el 2001, Bermúdez aclara que muchas veces hay objetos que no saben de donde vienen ni qué son. “Pero sí sabemos que siguen manifestándose en otras partes del mundo y eso hace necesario investigarlo de forma seria y objetiva para ver a qué nos enfrentamos. Mientras, Gustavo hace la pega, yo me llevo los honores”, dice afablemente el general.
Como en muchas materias más, nuestros agentes creen que la información es la clave para evitar que la ignorancia y la superchería se lleven el crédito. “La gente consume una cantidad inmensa de mala información”, se lamenta Rodríguez y recuerda el caso de la secta religiosa en espera del suicidio colectivo y una nave nodriza que venía por ellos.
Cree que se necesita una línea más centrada, dejar abierta esa posibilidad que muchos niegan: “Como hizo la agencia del espacio francesa que dijo cautelosamente que existe una gran posibilidad de que este tipo de objetos sean de origen extraterrestres”, sin quemarse, pero al menos asumiendo que la duda existe. Si hasta Obama prometió dar a conocer los archivos sobre platillos voladoresy antes de morir el Papa Juan Pablo II a través de su asesor Corrado Balduccidejó abierta la posibilidad de que el kung fú del Creador se haya manifestado en otros planetas.
En éste planeta mientras, el Container del CEFAA sigue equipándose. Hasta ahora tiene una sala de reuniones, los espacios de trabajo cubiertos de nylon, un archivador de madera demasiado sencillo para contener este tipo de historias y un telescopio que apunta al cielo, pero que está bajo techo. Próximamente se propondrá levantar también una sala del museo dedicada a la ciencia ficción para dejar bien claras las diferencias entre la investigación y la fantasía. Dentro del hangar estarán las exposiciones con maquetas de Star Wars, ciclos de cine de Spielberg, reuniones con fans de la sci-fi. Como siempre, la verdad seguirá estando afuera.
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Me parece que se le debe dar mas seriedad al asunto. No tanto para saber si hay extraterrestres o no, sino que porque el que haya objetos en el aire o condiciones climaticas extraordinarias son un peligro para los aviones del sect ...