ANA TIJOUX – 1977
Después del olvidable debut que fue Kaos (2007), Anita Tijouxvolvió al antiguo y simple Ana para regresar con el disco que debió ser su primera obra sin Makiza: 1977. Por las rimas veloces que despacha la cantante y por el acertado trabajo de producción a cargo de sus camaradas de Potoco Discosel álbum sobresale respecto a su antecesor. Pero no todo le sale bien a la rapera.
Es cierto que en 1977 Tijoux ha firmado las mejores canciones que le conocemos en solitario, desde el tema que titula el disco hasta La nueva condena, Sube o Partir de cero, pero también es cierto que aún no consigue encontrar un estilo que logre superar la narración de historias personales de un supuesto mundo interior rico y complejo.
Acercándose peligrosamente a su ex compañero Seo2, Ana Tijoux prefiere autoescribir su propio mito –a menos que alguien crea que recuperar la fecha de su nacimiento no es mirarse el ombligo de la manera más evidente que pudo pensar-, cayendo en el lugar común de pensar desde y para el gueto ultra pequeñito de rimadores locales.
Esto alcanza un clímax hilarante en Crisis de un MC, canción en la que ella habla del difícil rol de ser y parecer un maestro de ceremonias… ¿Qué es eso? Ver el mundo desde sí misma, sin perspectiva y más encima entre las cuatro paredes del rap. Como la mayoría de sus compañeros de generación, la cantante se codea en muchos momentos con el individualismo y la escritura de narcisistas pegados al espejo. ¿No era el hip hop un estilo que dialogaba con el entorno, vomitándonos los conflictos sociales de manera hábil y sorprendente? Parece que hoy nada queda de esa costumbre y 1977 es un nuevo ejemplo del rumbo autorreferente que ha tomado el rap más consumido del país.

CHINOY – QUE SALGAN LOS DRAGONES
Chinoyy su primer disco han generado todo tipo de historias. Que supuestamente no le gustó la primera grabación que le hizo Cristián Heyne, que cree que su propia interpretación en el disco no fue la adecuada porque estaba resfriado y para qué decir el pelambre sobre la imagen digna de Dragon Ball Zque eligió como portada. Así se arma la mitología flaitonga de la escenita local y está bien, después de todo, no le hace daño a nadie.
Lo que contrarresta todo esa bulla es la calidad de Que salgan los dragones (2009), el debut de Chinoy. En once canciones, el cantante demuestra que, por el contrario, no tiene perfil de recién aparecido y que la mayoría de las expectativas sobre su trabajo se cumplen. En el álbum está la furia de su particular voz, la guitarra como elemento principal, está ese mundo de calles y personajes marginales que caracteriza su poesía –a veces tan cursi como emotiva- y también la calidad pop de estribillos bien colocados y además bien adornados (gran tarea la de Mowat, productor).
Fuera de esos elogios de comunicado de prensa, el primer disco de Chinoy alcanza un lugar privilegiado entre la camada de músicos actuales, cantautores o como se les quiera etiquetar. La razón es el espíritu punk que atraviesa todo el disco, en donde se invita a romper con los moldes del orden social y liberarnos de la bomba oculta en la vida normal, como se escucha al inicio de Que salgan los dragones. Incluso Klara, single hediondo a FM2, es capaz de criticar con agudeza nuestros modos de relacionarnos entre versos que hablan de besitos en la cama.
Esa propuesta Chinoy la despacha a través de un formato simple, ultra pop, aquel estilo que sólo puede nacer de la relación que por siglos ha mantenido el hombre con la guitarra de palo, pero con una lectura social que pocos pueden resumir en tres minutos.

PHILIPINA BITCH – VECINDAD MALDITA Consolidando el sonido psicodélico que demostró en su primer disco, Philipina Bitchpublica Vecindad maldita ya amparados en una estética propia: la experimentación rock y la utilización de una poesía donde la naturaleza ocupa un lugar central. La banda que lidera Felipe Ruz y Sebastián Orellana -más Iván Molina como baterista- pueden escribir sobre la noche, el viento, la ciudad y su violencia como si se tratara de un mismo objeto que motiva a las guitarras y a la serie de capas sonoras que marcan el álbum.
La gracia está en el cruce de narraciones fantásticas sobre la vida diaria con un rock recargado, pero a la vez poco pretencioso; en versos que dibujan un imaginario seudo infantil, pero que guarda una contracara en Aplasta tu generación, un himno gigante para una banda que cada día es menos novata.
En ese sentido, la búsqueda sonora que a veces suena tan positiva y estimulante guarda un mensaje que se burla de la buena conducta que marca el rock juvenil de nuestro tiempo, pero sin levantar la voz, sin petulancia, sin caer en la caricatura de la disidencia prefabricada. Y obvio, sin tanta rima en inglés de tercero básico, ni lentes caros, ni pinta forzadamente vintage.
Sureños, humildes, pero con un potencial que puede destruir a la mayoría de sus contemporáneos que se llenan la boca con la psicodelia, Philipina Bitch ha firmado un disco donde la paleta de sonidos está al servicio de una personalidad distinguible y saludable para el rock nacional.

PAISAJE SONORO – FERIA LIBRES
Entre tanto disco electrónico descargable, las experiencias de investigación y búsqueda de materias primeras parece que no llama la atención de nuestros queridos blogs de farandulilla musical. Un ejemplo es Paisaje sonoro – Ferias libres, última obra liberada por el colectivo Jacobino Discos que no ha aparecido mucho entre las recomendaciones de los eruditos comentaristas musicales, así que si tenemos la liberad de hacerlo es hora de reivindicarlo aunque sea en esta humilde entrada.
El álbum se arrima al registro sónico de diez ferias libres de Santiago, registro procesado en la misma cantidad de cortes a cargo de distintos músicos electrónicos. En su desarrollo, se pueden distinguir los típicos dichos de los feriantes, los sonidos de las familias y sus diálogos, los ruidos de los perros y la bulla tan cercana al caos que ronda en estos espacios. El juego de Paisaje Sonoro – Ferias libres está en desestructurar esa base hasta volverla un eco, una melodía, un collage, una nueva canción que saca provecho de la ciudad.
Disponible aquí,Paisaje Sonoro – Ferias libres es uno de los trabajos más interesantes que ha despachado Jacobino Discos en el último tiempo, no sólo por la variedad de estilos y propuestas, sino por el atrevimiento político de legitimar lo popular como matriz necesaria para la creación electrónica santiaguina, a ratos patéticamente burguesa.
Recuerden que pueden enterarse de nuestras actualizaciones y participar en concursos exclusivos, haciéndose amigos de la Zona en Facebook en este linko siguiéndonos en nuestro Twitter.
|