ÁNDATE, CHE PIBE
La película que vi se llama El Secreto de sus Ojos y cuando vi el póster me dieron cero ganas de verla, principalmente porque se llamaba El Secreto de sus Ojos, que debe ser el título más mamón de la historia del flim después de Como Agua Para el Chocolate (guácatela), La Lengua de las Mariposas (ídem) y/o Mandolino y el Capitán Corelli (lo peor).
Más encima es argentina la cuestión (andá), lo que significa que es más gritona que todas las demás películas, se cree el azúcar flor de la medialuna, va al Festival de Cine de Reñaca y se engrupe a todas las películas chilenas en competencia y todos los chilenos picados reclamando (guaja).

Ah, también actúa el famoso Único Actor Argentino de la Historia (UAADLH), que es un compadre con cara de pájaro enfermo que también actuaba en Las Nueve Reinas, La Novia del Hijo, etc. además de salir en una teleserie que veía mi tía Charo hace como cien años, y todavía lo ama y por eso nos invitó al cine a verla, y qué se hace la lesa (mi tía vive en el pasado).
Bueno la cosa es que esta película tenía todo para ser como las tristes (título mamón, argentina, le tinca a mi tía Charo), y pese a todo resultó ser entera maestra, y al final yo ni respiraba. Se trata de un compadre que acaba de jubilar (UAADLH con talco en la cabeza y anteojos de abuelito) y que decide escribir una novela contando las cosas heavy que le pasaron en su juventud (zzzz). Así que va a ver a una comadre que trabajaba con él en los tribunales, tiran la talla, y de pronto empiezan a mostrar flashpacks del pasado y uno para allá y para acá entre el presente y el futuro peor que McFly.

Al principio no entendía nada y estaba a punto de ir a colarme a Avatarcuando me di cuenta de que igual estaba metido en la historia, y quería puro saber por qué tanta cara de pena el UAADLH. Hasta que caché que toda su historia tenía que ver con un crimen mala onda que él y su amiga investigaron, en que se echaron a una pobre comadre hot.
Así que de eso se trata esta película. El UAADLH tiene cualquier flashpack del pasado donde investiga con su amigo borrachín, tiene onda con la colega, y en el presente sigue en las mismas con el misterio, sigue teniendo onda con la comadre, etc. Pareciera que es fome la cuestión pero les juro por Dios que es entretenida y que está todo pasando. Una porque los personajes son enteros simpáticos, y otra porque pasan cosas la zorra que me hicieron decir como siete veces ¡Ándate, Ché Pibe! (si es mentira, que se caiga muerto mi Primo Feto).

En serio. No les quiero contar mucho qué pasa, pero la dura que tiene de todo esta cuestión: escenas para reírse, escenas en que uno ni respira, otras que dan rabia, una heavy que da impotencia (sicológica) y dan ganas de pegarle a la pantalla por maldita, otra que da sueño (cortita), una que da más pena que no sé qué, e incluso como tres momentos en que a uno le baja la sobredosis de “aaw” porque no hay nada más romántico que ver a dos compadres que tienen onda en el flashpack, y que siguen teniendo onda años después cuando tienen talco en la cabeza y anteojos de abuelito (aw).
Además son muy chistosos los argentinos, si hasta para sacar la madre son abacanados. Como a los veinte minutos de película uno se siente amigo de todos los personajes (menos de dos [pelmazos]) y al UAADLH se las compré todas, y con razón lo contratan tanto.

Lo otro que tengo que hacer es darles un Diploma de Honor Fliméfilo a los peliculastas porque se mandaron una escena a toda zorra en un estadio lleno, en pleno partido y que dura como diez minutos. No sé cómo la hicieron, pero en esta escena el camarógrafo parte volando, después se mete a la Garra Blanca Argentina (brígido), después corre por entre los pasillos chocando con la gente, salta al vacío, y después ni te cuento, y en ningún momento paran ni para tomar agua, ni para arremangar los cables de la cámara (maestros).
Así que eso. En el cine donde la vi yo estábamos todos felices cuando terminó, incluyendo mi Tía Charo que yo cacho va a arrendar todas las películas del UAADLH porque vieran los ojos de Candy que tenía al final. Además a mi tía le gusta vivir en el pasado, y vieran cómo lloraba viendo las casas, y los peinados y la cuestión. La dura, en una parte los personajes ven fotos del pasado, y las fotos eran igualitas a las que tienen mis viejos en sus álbumes amarillos hediondos.

En resumen: Maestra todo el rato. Con decirles que en un minuto miré para atrás en la sala, y al fondo estaban La Nanay Dawson Isla 10, y se abrazaban llorando y se consolaban porque nunca se iban a ganar el Oscar habiendo cuestiones como esta (sorry, Chile). Veredicto: Seiscientos millones cuatrocientas veinticinco mil doce estrellas además del Diploma de Honor Fliméfilo para los películastas y un Reñaca Award para el UAADLH, por seco. Si pueden vayan a verla y no sean prejuiciosos, que somos todos hermanos, etc.
¡CONCURSO!
Si quieren ir a ver este flim maestro GRATIS y no tienen ninguna Tía Charo a quien bolsearle entrada, no se urjan. Porque gentileza de los amigos de BF Distribution tenemos diez entradas dobles para sortear entre los lectores maestros pidigüeños. Y no sólo eso porque los compadres también se rajaron con una flamante copia de la NOVELA maestra en la que se basa el flim, firmada ni más ni menos que por NADIE, porque los libros firmados no salvan a nadie. Así que ya saben, si quieren ganar alguno de estos premios, comenten. Mucha suerte, etc.
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