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“EL PERSONAJE QUE MÁS ME GUSTA, SIEMPRE ES EL QUE ME DA UN CHISTE EN EL MOMENTO”
Comenzó dibujando en fanzines, esas revistas independientes que se imprimían o fotocopiaban como fuera, cuando no había internet. Hoy Liniers es uno de los historietistas argentinos más leídos en el mundo. Un optimista que no ha perdido la fe en el género humano y que llega este jueves a Chile para tocar y dibujar junto a Kevin Johansen, cuyas letras ilustró con sus (a veces no tan) cándidos trazos. En esta entrevista habla de su amor por Condorito y de por qué Charlie Brown es “la perfección absoluta”.
Por Patricio Urzúa
"MI GENERACIÓN, A FINES DE LOS 70, TIENE UNA DEUDA CON MAFALDA. YO ME IDENTIFICO MUCHO CON FELIPE”
Esta historia parte con una viñeta. Una donde sus compañeros de colegio toman en andas a Ricardo Siri (alias Liniers) para luego, unos cuadros más allá, querer matarlo. Todo en medio de las clases de historia del colegio.
Siri es descendiente de Santiago de Liniers, uno de los próceres de la historia argentina, quien combatió a los ingleses en 1806 y 1807 y fue nombrado Virrey de la Plata por la corona española. Claro que eso lo puso del lado equivocado luego, durante la Revolución de Mayo, que finalmente culminó con la independencia de Argentina. Por eso a la semana siguiente, los mismos compañeros de colegio que casi lo habían llevado en andas por derrotar al invasor británico, querían linchar a Siri.
“Debe ser por eso que me gustan los antihéroes”, reflexiona por teléfono Ricardo Siri, hoy conocido como Liniers,el apellido de su antepasado que escogió para firmar sus tiras cómicas.

Lo de cómicas, claro, toma con él otra dimensión. Porque el humor de Liniersestá lejos de las obviedades, los chistes estilo Condorito que terminan con un “plop” o el humor gráfico más bien explícito. Sus tiras pueden culminar en un abrazo, un abrigo que sale volando, un hombre misterioso que se queda pensando mientras mira al lector, o cosas aun más sutiles.
Liniers,comenzó dibujando en fanzines, y hoy es una especie de superestrella del cómic argentino. Si es que algo así existe. Liniersacaba de lanzar Oops! , un libro en el que ilustra las canciones de Kevin Johansen,y que es el motivo de su visita.
Puede que a uno le guste o no Johansen, pero a Liniershay que apreciarlo. Porque si hay algo así como el humor gráfico humano y pacifista en los cómics de diarios, él es el embajador número uno.

- Primero… ¿cómo te tengo que decir? ¿Sólo firmas como Liniers o te presentas así?
- Y… es como Batman, sabés, cuando no estoy combatiendo el crimen soy Bruno Díaz.. así que decime Ricardo, nomás.
- En Oops! hay una tira en la que cuentas cómo conociste a Kevin Johansen: primero pones a un personaje con un bandoneón a cantar “Mi Buenos Aires heridooooo”, y luego llegan unos abogados a decirte que esa letra ya existe, que la firma Kevin Johansen. Y tú hasta dudas de que el tal Kevin sea real. ¿Fue así?
- Más o menos. Nos conocíamos un poquito, por mail, y después de la tira me escribió uno, y ahí nos hicimos amigos de verdad. Hasta le hizo gracia que los abogados que llegaban a decirme lo de la canción fueran americanos y hablaran con acento. Y al tiempo me empezó a invitar a sus recitales.
- No has trabajado sólo con él, “musicalmente” hablando. También hiciste la tapa de un disco de Calamaro…
- Y tengo otras más en camino.
- ¿Escoges trabajar con músicos que te gustan? Onda oyes sus discos y dices “me gustaría dibujar algo para tu próximo disco”
- Y… con Kevin éramos amigos, era cosa de llamarse. Con él queríamos hacer la tapa del disco hace un rato. Pero a Calamarolo conocía por los discos solamente, me llamaron de su sello… a mí lo que me piden, me llaman y lo hago.
A mí me gusta mucho la música y esta es una manera alternativa de entrar a la música. Cuando acompaño a Kevin en recitales cada uno se turna un poco haciendo mal lo que hace el otro, lo que quiere decir que Kevin dibuja y yo toco la guitarra. Si tienen un poco de suerte, en Chile me van a ver haciendo eso en estos recitales.

- Qué raro debe ser eso para un dibujante que crea en la soledad de su pieza ante un papel en blanco.
- Jaja, un poco, sí. No es que tenga crisis de pánico ni nada, la verdad la adrenalina me resulta mucho para trabajar. Por eso siempre espero a última hora para entregar al diario… pero también cumplo la fantasía de ser un músico de rock por cinco minutos.
- ¿Qué comics recuerdas que te marcaron cuando chico?
- Mira, podría nombrar un montón, pero mi generación, a fines de los 70, tiene una deuda con Mafalda. Me identifico mucho con Felipe, la verdad… y después, me estimularon mucho personajes como Ásterix y Condorito…

- ¿Condorito?
- Sí, en serio. Y, con los años fui creciendo también en lecturas, Tintín de Hergé, que es una maravilla, y ya de más grande encontré a Robert Crumb, a Art Spiegelmann. Mis lecturas tienen que ver con lo que buscaba yo en ese momento, con mis inquietudes.
- Desde acá, por lo menos, tú perteneces a ese panteón de autores argentinos en el que están Quino, Robin Wood, Oesterheld, Maitena… ¿te sientes así?
- Jaja… y, no sé. Lo lindo que pasa es que cuando a uno lo publican afuera, uno se para sobre los hombros de gigantes. Y a uno lo encuentran parecido a Fontanarrosa, o qué sé yo. Pero la verdad es que los dibujantes acá son todos muy diferentes, cada uno dibuja su historia, eso es precisamente lo que los hizo ser publicados, su originalidad.

- Hay un viejo chiste de Charlie Brown: Lucy le jura durante una página completa a Charlie que esta vez no le va a correr la pelota, que vaya y le pegue… y obvio, Charlie desconfía. Al final se pega la carrera, y por supuesto Lucy le corre la pelota. El remate es ella diciéndole “Charlie Brown, tu fe en el género humano no deja de asombrarme”.
- Jaja, está buenísimo. Tengo que buscarlo… está muy bueno, en serio.
- Me parece que tú también eres de los que tienen una fe inagotable en el género humano.
- Puede ser… soy más Charlie que Lucy, totalmente. Pero esa tira es la perfección absoluta. Existen esos dos tipos de personas, y los dos se complementan. El inocente necesita a alguien que lo espabile… y al hijo de puta que no cree en nada también hay que recordarle que las cosas necesitan un poco más de inocencia.
- ¿Eres un inocente? ¿O sólo es que tu optimismo no muere?
- No es que yo sea o no de determinada manera. Todos los artistas, desde Picasso hasta el último tipo que pinta un cuadro, lo que muestran es la mejor versión de sí mismo. Un cantante no es todo lo que canta. Hasta el tipo que pide plata en la calle canta su miseria, pero no es la miseria.
Cuando eliges mostrar algo, lo que haces es una decisión casi política. Y cuando piensas con qué vas a sumar, qué es lo que le puedes ofrecer al mundo, yo prefiero sumar no con cinismo, ni con ver todo negativo. Prefiero dejar al tipo con una sonrisa, que se vaya feliz caminando al horizonte.
- ¿Sufriste mucho trabajando con Johansen?
- Fue todo lo opuesto. Fue casi un robo ese trabajo, porque ninguno de los dos tuvo que trabajar. La editorial tenía ganas de publicar algo de Kevin, yo quería hacer algo con él… Y obviamente lo que teníamos más a mano eran sus letras.

-Cuando ya las tuvimos reunidas, yo tenía dibujos para todas, entre hojitas sueltas que le había mandado, y apuntes que había tomado mientras escuchaba su música. Así que buscamos un diseñador para que armara un libro ridículamente lindo, y ya estaba casi todo hecho. Como que se hizo por combustión espontánea, como dice Kevin.
- Sí, el libro está bien lindo… no sé si ridículo, pero lindo.
- Jaja.
- Para terminar… (se oye una guitarra) Hay alguien ensayando cerca de ti, parece…
- Y sí, soy yo. Con esto que hablamos de tocar la guitarra, me puse un poco nervioso, así que estoy probando.
- Te iba a hacer una pregunta que todos te deben hacer siempre… y yo también. ¿Tienes algún personaje más querido que otros?
- Bueno, son todos parte de uno, al final, El Hombre Misterioso es mi parte misteriosa, por ejemplo, son todos aspectos, me atomizo un poco en los personajes. El que más me gusta siempre es el que me da un chiste en el momento… Si son las nueve de la mañana y no se me ocurre nada, y tengo frío y la hoja están en blanco, el que me salve el día y me permita ir al desayuno es el que más quiero ese día.
Johansen + Liniers se presentan en el Teatro Oriente este jueves 13 de agosto en función doble: a las 19:00 y 21:30 hrs. Entradas a la venta acá.
El ganador de una copia de El Curioso Caso de Benjamin Button, cortesía de Editorial Alfaguara fue Martín Echeverría.
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