| |
ILUSIONES ÓPTICAS
En plena cuenta regresiva para la salida de los discos de Fother Muckers y Los Mil Jinetes, Cristóbal Briceño –líder y compositor de ambas bandas- debuta en el mundo del cine con el soundtrack de la comedia Ilusiones ópticas, el debut del director valdiviano Cristián Jiménez. Aquí, músico y cineasta cuentan cómo un fortuito encuentro en el Cine Arte Alameda dio origen a una nueva colaboración que engrosa el currículum de uno de los compositores jóvenes chilenos más prolíficos de los últimos años. Regalamos un pack con entradas a la Avant Premiere entre quienes comenten. Por Guillermo Tupper

Casi como un presagio, el primer encuentro entre Cristóbal Briceño (líder y compositor de Fother Muckersy Los Mil Jinetes)y el director Cristián Jiménez ocurrió al interior de un cine. Fue hace un par de años cuando este último se acercó a la barra del Cine Arte Alameda para conversar con el vocalista que las oficiaba de barman en el lugar. “Esa vez sólo charlamos un rato pero, a los pocos días, fui a ver una tocata de los Fother Muckers. Y quedé gratamente sorprendido con su desempeño en vivo”, recuerda Jiménez, un cineasta melómano y que ha trabajado con Ángel Parra (Los Tres) en varios de sus cortometrajes. A partir de entonces, nació una creciente amistad que el azar trasformó en una colaboración mutua. Cuando Jiménez comenzó a escribir su ópera prima Ilusiones ópticas, llamó a Briceño para ofrecerle un rol protagónico. “Mi prueba de cámara fue pésima y no quedé”, recuerda este último. “Además llevé mi guitarra para ver si se interesaba en mis canciones, pero ni me pescó”. El cineasta no lo recuerda tan así: “La verdad es que lo hizo muy bien. Pero, cuando llegó el momento de la evaluación, sentí que era demasiado arriesgado darle el papel más importante”.

Como dudoso consuelo, Briceño fue destinado a un rol secundario como un guardia homosexual. Pero su revancha vendría meses después: en plena posproducción del film, Jiménez decidió darle un vuelco al soundtrack y llamar a Briceño para musicalizar varias escenas. “Estábamos probando cosas y no las encontrábamos, hasta que Cristóbal dio con lo que queríamos”, recuerda Jiménez. Las melodías incidentales del fother mucker se sumaron a “versiones de mall” de temas de Los Prisioneros, Aterrizaje Forzoso, Los Muebles y Schubert, entre otros, en honor a la principal locación del film. El resultado es un soundtrack que el propio Briceño define como “muy distinto” al material de sus grupos. La banda sonora ideal para una comedia negra que retrata tres historias de personajes que enfrentan cambios radicales en su vida: un guardia de un mall que se enamora de una ladrona; un funcionario que, al cumplir 50, es "capacitado" para el desempleo; y un deportista ciego que recupera la vista. Todo enmarcado en los mágicos paisajes invernales de Valdivia, donde fue rodado íntegramente el film.

“Ilusiones Ópticas es un cruce entre el mundo provinciano y moderno”, cuenta Jiménez. “A pesar que las temáticas que trata puedan aparecer como locales, toca situaciones y problemáticas que son universales. La película la hemos paseado por lugares tan diversos como Tokio o San Sebastián (España) y la reacción del público ha sido igual que en Santiago o Valdivia”. En tu caso, Cristóbal, ¿cuáles fueron las principales diferencias entre componer para Fother Muckers y abordar por primera vez un soundtrack? Cristóbal: “Fue un proceso bastante solitario, donde a veces recibía el feedback y las opiniones de la gente ligada a la película. Son estilos de composición muy distintos: mientras en tu banda creas en base a la imaginación, en una película trabajas en función de la imagen. A pesar del escaso tiempo que tuvimos, fue muy estimulante y es un polo que me encantaría seguir explorando en el futuro. No suelo ser muy condescendiente en este tipo de proyectos, pero es una forma de ganarme la vida dignamente (risas)”.

¿Tenían algún tipo de banda sonora en mente a la hora de elegir un referente para la pelicula? Cristóbal: “Al momento de hacerla, no. Pero sí me gusta mucho la banda sonora de Jon Brion para Embriagado de amor (Paul Thomas Anderson, 2002), por ejemplo. Y también las de Giorgo Moroder. Cristián: “Más que tener un referente, yo tenía bien claro cómo tenía que ser la banda sonora en términos conceptuales. Si hay algo que no me gusta, son aquellos directores que usan la música como un elemento para subrayar dos o tres veces lo que está ocurriendo en pantalla. Me interesaba que aportara una capa nueva a la historia, porque siempre he considerado la música como el recurso más importante dentro de una película para transmitir la emoción. Y eso se logró muy bien”.

Por último, Cristóbal, ¿cuáles son los planes de tus bandas para este fin de año? Cristóbal: Este mes vamos a lanzar un nuevo disco de Fother Muckers, llamado “Si no tienes nada que decir, entonces calla”. En un principio iba a ser un EP, pero el resultado fue tan satisfactorio, que se transformó en una larga duración. Y, además, también viene Renoceronte, lo nuevo de Los Mil Jinetes (pueden escuchar su primer single, “Pastor de elefantes”, acá http://www.zona.cl/historicos/2009/10/14/planetanimal.asp). Mucha gente nos critica el que grabemos tantos discos y no dejemos espacio para los lanzamientos, pero eso responde a los procesos internos de cada proyecto. Esperamos estar a tiempo para aparecer en las listas de lo mejor del año (risas)”
CONCURSO FLASH
Regalamos un pack de El tesoro de los caracoles (el primer corto de Jiménez, premiado en varios festivales alrededor del mundo) en DVD + afiche de la película + entradas dobles a la Avant Premiere del miércoles 4 de noviembre. Deja tu comentario y ya estás participando.
VER
LUGARES COMUNES ANTERIORES >>
|
|