Todavía soy muy chica para pensar en matrimonio, pero hay tantas películas, programas y revistas que hablan de lo mismo, que al final uno prende y termina imaginándose su propia fiesta, que supongo es lo más entretenido de casarse. Y para saber lo que uno NO tiene que hacer cuando llegue el magno evento, está el programa Cásate Conmigo de Canal 13. Por eso quise hacer una lista de las cosas que ese gran show que estrenó tercera temporada, me ha enseñado. Cosas que Barbie nunca me contó.
Por Daniela Carrasco
En esta temporada el show de casorios a la chilena hace debutar a una nueva conductora pronta a casarse: la hermana chica de la Bolocco. Y como todo el que sigue su carrera televisiva sabe muy bien, la chiquilla es buena para el carrete -por eso nos cae bien-, así que supongo que mejorará el legado que dejó la-periodista-rubia-que- sabe-que-son-los-Ipod, Soledad Onetto.
Pero independiente del cambio de animadora, el programa sigue estando bastante bien hecho y las historias sorprenden. Es que por más flaites o cursis que sean los casos, uno siempre termina diciendo aaawww…
Porque al final no hay mejor fiesta que un matrimonio: eso de ver todo cuánto se quieren –y soportan- las parejas, ser invitado a un evento con harta comida para que ningún familiar y/o amigo salga pelando, y ver como todos creen que el amor será para siempre. Y aunque nuestras cifras de divorcio dicen lo contrario, uno se la cree igual. Eso es lo lindo.
Así que acá una lista con lo que he aprendido del matrimonio viendo Cásate Conmigo:
LECCIÓN 1: SOÑAR CON EL CUENTO DE HADAS ESTÁ BIEN, LLEVARLO A LA PRÁCTICA NO
La tercera temporada partió con el matrimonio más extrañoque he presenciado: una tipa que se quería casar de Blanca Nieves.
Quizás en los tiernos siete años uno podría haber tenido un sueño así, y está bien. Pero se supone que después uno crece.
No sé cual será el problema de ella, o peor, del tipo que accedió a que esta mina entrara con el traje de la princesa de Disney a la iglesia, y que de puro enamorado estuvo dispuesto a llegar vestido de principie azul, pero de que el capítulo estuvo graciosísimo, lo estuvo.
Al final la pareja de Los Andes cumplió su sueño, con todo lo que el cuento infantil implica: siete sobrinos que hicieron de enanitos, la bruja con la manzana roja, conejos blancos corriendo por la entrada, y la guinda de la torta con Carola Soto (ex Rojo, ex gordis) cantando Un Mundo Ideal, la canción de Aladino, en la fiesta. Sí, Aladino.
Una dosis demasiado fuerte de dulce y rosado. Más de lo que esta chica que sí jugó con Barbies, puede aguantar. Pero bueno, cada novia rara con su sueño. Y si la novia tiene un tipo que le aguanta todo, bien por ella y por nosotras que tenemos tema para el twitter.
LECCIÓN 2: SONREÍR, SIEMPRE SONREÍR
Si algo me ha enseñado este programa es prepararse ante la adversidad, porque pucha que es complicado el matrimonio. Lo cierto es que las pobres minas se vuelven histéricas, y si el futuro esposo anda relajado, la mina más se enfurece, la suegra anda pelando a la pobre chiquilla y todo termina en un caos.
A la pobre Onetto le pasó varias veces tener que dárselas de cocinera, prestar el celular y subir los cerros terribles de Valparaíso con unos súper tacos. Porque no importa donde sea, andar con onda es más importante que todo, tanto para la conductora como para la futura esposa.
Así que chiquillas si no quieren que se les vaya el tren, a mentir siempre. No importa si te diste cuenta que engordaste y el vestido no te quedará, siempre feliz. Las cámaras están ahí en cada momento, porque si no son las de la tele siempre anda un pastel grabando todo y sacando fotos.
Nunca olviden que este es el “momento más feliz de la vida”, así que nada de volverse una neurótica. No sea que se les termine escapando el novio ahí mismo. Un mega fail que nos encantaría ver en algún capítulo.
LECCIÓN 3: DIGNIDAD ANTE TODO
Cuando las minas nos caemos al litro puede pasar de todo y en Cásate Conmigo lo saben muy bien. No faltaron las veces en que a la mina se le pasaba la mano con el clásico pisco sour y el esposo tenía que llevársela en andas, y es que nada menos atinado. Porque está bien que casarse sale carito y que hay que aprovechar todo lo que uno gastó, pero dar jugo no es de lady, y eso es justamente lo que hay que demostrar en el matrimonio.
Otro momento con el que hay que tener cuidado es la despedida de soltera. ¡O sea! Ahí siempre ojo, porque las tías y primas de la otra familia van a estar atentas a todos los movimientos.
Igual la parte del vedetto es chistosa. Ver a todas las viejujas volverse locas con el jovenzuelo aceitoso que les baila sexy a todas, no tiene precio. Pero si una es la novia, nada de hacer escándalos… dignidad ante todo.
LECCIÓN 4: CUIDADO CON LAS MALDICIONES
Hay una cosa que es indispensable en los matrimonios, por lo menos eso he cachado en las miles de películas gringas que he visto y me servirán de inspiración para mi propia fiesta: hay que tener algo azul, algo prestado, algo antiguo y algo robado… no sé. Pero alguna pata de conejo escondida por ahí es completamente necesaria.
Porque nunca se sabe qué puede pasar. En un capítulo terrible y memorable de Cásate Conmigo mientras la pareja de recién casados veía feliz el capítulo, los papás de la novia fueron encontrados asesinados en Dalcahue, un sector que según decía la prensa, se caracterizaba por ser muy tranquilo.
Como sea, para los matrimonios no hay que dejar nada de lado. Las maldiciones chilotas, el mal de ojo, total nunca se sabe lo que puede pasar.
LECCIÓN 5: EL FACTOR SORPRESA
Ya sabemos que la gente es peladora, y en los matrimonios esa es una costumbre casi tan importante como tirar el ramo. Por eso es muy necesario el factor sorpresa.
En el matrimonio de la pareja de casi famosos Paloma Aliaga y Daniel Valenzuela (los dos ex Extra Jóvenes) mostraban el clásico proyector con fotos mamonas de su compromiso, para terminar con una noticia que dejó a todo el mundo impresionado: iban a tener una guagua. Al final todos estaban felices, y nadie salió pelando que se casaban apurados.
No sólo es complicado casarte porque tendrás que pasar toda la vida con una persona, sino también porque la fiesta finalmente, tiene que ver con lo que va a pensar la gente de una y su pareja. Por eso nunca hay que olvidar que acá, la finalidad es impresionar, mostrar amor, mostrar que no hay pobreza y sí harto copete. Por eso si uno se va a casar, al final lo más importante es siempre saber ¿dónde está la chauchera? :
Cásate Conmigo: Lunes a las 22:00 hrs, Canal 13.
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LECCIÓN 2: SONREÍR, SIEMPRE SONREÍR
alguien sabe como se llama la canción que tocan cuando le muestran los videos grabados de uno al otro o antes de la ceremonia ...