Comienza la estación donde la gente se enamora, estornuda y se deprime. La peor época del año para las almas alérgicas. Acá una lista de películas sobre seres extraños, que te van a hacer sentir alguien normal. Recomendadas para (no) achacarse.
Por Equipo Zona.
INTO THE WILD
¿Alguna vez has soñado con dejar todo botado e irte lejos, a vivir la vida, sin saber nada de nadie? Un joven lo hizo de verdad. Donó todos sus ahorros a la caridad, quemó sus papeles y partió con lo puesto. ¿Su destino? Volver cien por ciento a la naturaleza.
Con esa historia (“basada en la vida real”) hay mucho potencial para hablar de cosas interesantes. Y porque todos hemos soñado hacer eso mismo alguna vez, ¿o no? Más aún en primavera. (Por Diego Muñoz)
BURN AFTER READING
Pucha que les gustan los mamertos a los compadres Coen. ¿Se han fijado? A todos los peliculastas les da con algo y le dan como caja a ese algo y después se creen la muerte porque tienen “estilo”. Por ejemplo al Éscor Cese le da con los mafiosos. Al Gay Ritchie con los Flights (flaites ingleses), a Woody Allen con Woody Allen, etc. Bueno, estos Coen son los peliculastas de los mamertos. Y la primavera es la estación más mamerta de todas.
Ah, lo otro que me dio mucha risa es que los compadres en esta película son enteros sometidos y las comadres los manipulan como quieren. Thom Yorke le pega los medios gritos al turnio y a George Clooney, y la comadre de Fargo mandonea a los otros como quiere. Es tanto el basureo, que a mí me dio con contar las escenas en que alguna comadre brujeaba a algún compadre, pero mi polola me dijo que la cortara con el conteo y quedé con la duda.
Igual Quémese Después de Leerse prende caleta y los hermanos Coen están que arden. ¿Cómo te quedó el termómetro? (Por Hermes)
DARJEELING LIMITED
Se trata de tres hermanos que andan peleados y que el papá no les abrochaba las zapatillas. Uno de ellos quiere ponerse en la buena, pero los otros dos andan apestados, viajan en tren, viven mil cuestiones chistosas/dramáticas, etc. Todo lo que dije antes pero ahora en la India.
Cuando terminó me dieron ganas de que fuera Navidad para poder regalarles cosas a mis hermanos y a mis viejos sin que me miraran raro, o pensaran que me habían echado del colegio y les estaba haciendo la pata por anticipado. (Por Hermes)
DONNIE DARKO
Donnie Darko vive despegado de la realidad por su sonambulismo y las pastillas que le recetaron para combatirlo. Por ambos motivos, alucina. Y ve a Frank, un conejo gigante como el de Alicia en el País de las Maravillas, que le anuncia el fin del mundo.
Donnie vive zigzagueando entre el sueño y la pesadilla, y ese es el lugar que más le acomoda. Un mundo donde puede hablar con su conejo apocalíptico en una sala de cine y preguntarle: "¿Por qué usas ese estúpido traje de conejo?". Y recibir una duda metafísica de vuelta: "¿Por qué usas ese estúpido traje de humano?".
Donnie Darko nos quiere decir que cada paso nuestro afecta la realidad propia, y la de todo el universo, en forma inmediata y a largo plazo. Por eso usa un conejo tamaño humano. Para recordarnos que en la carretera del tiempo nosotros vamos en sentido contrario. Que cada oportunidad que dejamos pasar quedó allá atrás, amontonada junto al resto de las frustraciones.
Frank le dice a Donnie: "Puedo hacer lo que quiera. Tú también". La pregunta es: ¿seguirías al conejo mientras cae por el túnel? (Por Felipe Núñez)
AL FILO DE LA NAVAJA
Subiéndose la chaqueta del colegio, Jonathan pedalea por las calles de Dublín esquivando el tráfico con 1979 de los Smashing Pumpkins de fondo. Acaba de cremar el cadáver de su padre y va a suicidarse en unas horas.
"Irónico, no. La policía me dijo que si hubiera ido con el cinturón de seguridad puesto, me habría roto el cuello", dice Jonathan (Cillian Murphy) luego de sobrevivir intacto a su intento de suicidio.
Con personajes tristes y extremos, uno se da cuenta que las emociones que debiera curar el encierro se vuelven peligrosas, cuando el siquiatra le dice a Jonathan que tenga cuidado con enamorarse de Rachel, porque "las relaciones entre pacientes siquiátricos son demasiado intensas. Y el que queda de lado, siempre termina sufriendo".
Pero cuando ves la obstinación con que Rachel y Jonathan se buscan entre sí, te preguntas si afuera de un hospital querer no implica superar el mismo miedo a conectar y hacerse vulnerable. (Por Carmen Duarte)
THE HOST
The Host es una buena película de monstruos, se supone. Sí y no. Definitivamente es una muy, pero muy buena película. Y hay un monstruo. Y da susto cuando tiene que darlo. Pero aquí, la mutante criatura es sólo una excusa: el verdadero protagonista de esta película es la familia.
Disfuncional y amable como casi todas las familias, los Park son un grupo humilde y lleno de dignidad (la economía familiar se sostiene gracias a un carrito de comida). Una familia de perdedores que nunca tuvo la posibilidad de ganar, y que cuando debe enfrentar a un monstruo que acaba de raptar a uno de sus integrantes, no hace más que evidenciar lo que ha sido su constante: enfrentar el entorno social que los acosa. Como los plátanos orientales para los alérgicos o las parejas amorosas para los solitarios. Una película para enfrentar los monstruos primaverales. (Por Marcelo Ibáñez)
EL LUCHADOR
Al principio se ve una muralla gigante llena de recortes del diario sobre lo bacán que es este luchador, pero después empieza el flim y ya pasaron veinte años desde que pegaran los recortes en la muralla gigante, y uno cacha al tiro que al luchador le llegó la crisis.
Es el típico compadre que cuando llega a la casa la llave no le hace a la puerta porque no pagó la renta, y su señor Barriga se fue en mala. Es tan pobre que hasta el flaite que machetea en la esquina de su casa lo tiene en Dicom, y el pobre luchador tiene que trabajar en cualquier cosa porque, como dice mi vieja, la necesidad tiene cara de hereje. Aunque según yo tiene cara de abuelito del Hogar de Cristo o por último de Gollum, pero filo (son chistosos los dichos de mi vieja). Igual me gustó caleta y me dio ene lástima el compadre, que actúa la zorra. (Por Hermes)
NADAR SOLO
Esta película es como Mala Onda pero en versión argentina y sin drogas. Se trata de un cabro autista que se llama Martín y tiene un grupo que toca canciones de Jaime Sin Tierra, un grupo depre argento. En su casa obvio no lo pescan y su hermano mayor que era su único amigo desapareció.
Se trata de la soledad adolescente, alienación, aislamiento y todos esos términos fuguetianos con los que tanto conectamos en primavera. Un gran one hit wonder de Ezequiel Acuña. (Por Luc Gajardo)
NAPOLEÓN DINAMITA
Napoleón vive perdido en un limbo temporal entre la década del 80 y la era de la Internet. Y como buen nerd, es golpeado, humillado y rechazado por quienes habitan el pueblucho rural de Idaho donde vive.
Pero uno no siente lástima por él ni lo imagina como un potencial Columbine. Porque Napoleon es algo así como un nerd 2.0. Un nerd asumido y más agresivo, que lucha por lo que cree a pesar de ser un flacuchento asmático de lentes que no inspira ningún respeto. Porque en sus palabras él "hace lo que siente que quiere hacer" y "dice lo que siente que quiere decir". Un gran tipo. (Por Felipe Núñez)
OLDBOY
Oldboy comienza como la mayoría de los problemas: con una borrachera. Es ahí cuando Dae-su Oh, quien le da más importancia a la próxima botella que a su esposa e hija, es secuestrado y encerrado sin razón aparente, durante 15 años. Sólo estará acompañado de su ira y frustración, además de un televisor donde podrá ver el exterior.
Hasta que su captor lo deja libre sólo para demostrarle que nunca dejará la prisión de la culpa. Claro que Dae-su Oh tendrá cinco días para descubrir el porqué de su castigo y vengarse de quien le ha arrebatado su vida.
Esta película coreana aclamada por Tarantino - quien presidía el jurado de Cannes el 2004, cuando Oldboy ganó el Gran Premio del Jurado- no sólo impacta por su violencia realista en la que los golpes se sienten más fuertes que en Fight Club, sino también por su violencia psicológica y sexual, tocando temas tabú que, al parecer, sólo podemos ver en obras audiovisuales orientales.
Lo impactante son los códigos morales en los que se mueve la película. Acá la resolución del conflicto está en el olvido y no en expiar las culpas, y quien recibe el castigo no es el que comete el delito, sino quien lo denuncia. En Oldboy el pez muere por la boca. Y cuando vemos a Dae-su Oh comer un pulpo vivo frente al amor de su vida, recordamos que los orientales sí que son buenos para comer cosas crudas. (Por Felipe Núñez)