¿QUIÉN SALVARÁ A LOS HÉROES?
Heroes partió como la gran-súper-mega-serie sobre superhéroes que iba a reventar la audiencia. Y durante la primera temporada lo hizo. Pero al final de su tercer año, se volvió más complicada que Lost. Eso dice nuestro columnista, quien también cree que aún hay tiempo de salvarla. “Salven a la serie y salvarán el mundo”. Regalamos una temporada entre quienes comenten.

Por Rodrigo De la Paz.
La primera temporada de Heroes, fue publicitada como una de las series más hot del año. Y vaya que lo fue.Una historia hasta cierto punto realista, con un saborcillo a X-Men y Los 4400, homenajeando al género en todos los niveles. Con muchas lecturas, relecturas y subtextos sobre los cómics, el impacto de los disfrazados en nuestra cultura popular y, más encima con un argumento bien tejido, absolutamente cautivante.
Muchos pensamos en su estreno, que Heroes iba a ser la gran saga superheroica y definitiva para la televisión. Que después de ella no tendría sentido meter más programas sobre personajes con poderes.

¿Y cómo no? Había un enorme abanico de personajes -cada uno con su propia historia-, un supervillano temible, una teoría de la conspiración (de nuevo, con un grupo llamado “La Compañía” detrás) y una gran amenaza que mataría a millones de personas, y que los protagonistas debían evitar al final de la temporada.
El suspenso estaba bien manejado y, lo juro de verdad, me vi como ocho capítulos seguidos porque no podía aguantar ver uno solo. Morían personajes importantes, había ambigüedad moral, un criminal (Sylar) que cada vez adquiría más y más poderes y un héroe (Peter) que seguía la misma senda, ambos rumbo al enfrentamiento final. Hiro Nakamura era el nuevo ídolo del mundo ñoñoy eso de “Salva a la porrista, salva el mundo” era la frase del año.

Y como además me gustan los cómics, me fascinaron las numerosas referencias a Watchmen,el cameo de Stan Lee y las ilustraciones del dibujante Tim Sale, que pasaban como las pinturas proféticas de Isaac Méndez.
Y cuando llegó la segunda temporada, para mí fue como el gran evento televisivo del año. Pero el chiste salió un poco repetido y comenzó a oler mal.

CUANDO LOS HÉROES GUATEARON
El tono épico que tuvo el primer año de Heroes casi no se vio en su segunda temporada. Podemos echarle la culpa a la huelga de guionistasde ese año, que obligó a cerrar las historias antes, y a la ausencia del coproductor Bryan Fuller, que dejó la serie por diferencias con su creador Tim Kring. Como sea, desde el principio la historia tenía poco para enganchar.
Otra vez Peter Petrelli debía detener una amenaza global: si el primer año evitó la destrucción nuclear de Nueva York, esta vez impidió que un virus letal que salía casi de la nada, se propagara por el planeta. Y eso me sonó a calco.

Sylar había perdido sus poderes al final de la primera temporada, y de nuevo empieza su cruzada para absorber las habilidades de los otros, lo que, otra vez, me sonó a repetirme el plato. Y los hermanitos guatemaltecos me cargaron desde el inicio.
Pero no todo era malo. Mal que mal, nos contaron buena parte de la historia de La Compañía: Hiro Nakamura y Peter daban tremendos saltos en el tiempo mostrándonos, respectivamente, el origen de un personaje clave, y el futuro catastrófico que había que evitar.

Aparecieron nuevos superpoderosos y la historia tuvo buenos giros, con buenos convirtiéndose en malos, secretos revelados y un increíble cliffhangerpara el tercer año: El baleo de Nathan Petrelli cuando estaba a punto de hacer pública la existencia de los superhumanos.
Para entonces la huelga de guionistas ya había terminado, así que aún había fe de que la tercera temporada retomara el ritmo de la primera y la pantalla nos devolviera el cuento épico que queríamos ver.

PAREN LA SERIE, ME QUIERO BAJAR
La verdad, la tercera temporada de Heroes, con sus dos volúmenes (“Villanos” y “Fugitivos”) estuvo bien entretenida y seguía ahondando en la mitología de Tim Kring.
Aprendimos más historias de origen, se nos explicaron varias interrogantes (como la génesis de La Compañía, que partió con un puñado de adolescentes perseguidos) y aparecieron personajes queribles y temibles, como la velocista Daphne y el “titiritero” Doyle.

Pero, hay que decirlo, esta temporada estuvo más enredada que plato de tallarines. Otra vez hubo saltos en el tiempo, otra vez hubo que evitar una catástrofe mundial originada por los superpoderes, y más encima anunciada por un héroe del futuro. Otra vez hubo un pintor que hace ilustraciones proféticas, otra vez Sylar era la gran amenaza… ¿sigo?
Hay buenos que se volvieron malos, malos que se volvieron buenos, buenos que se hacían pasar por malos, además de malos que fueron buenos y volvieron a ser malos, y hasta malos que ya no sabemos qué son…

La ambigüedad moral y las vueltas de chaqueta, que hicieron deliciosos ciertos argumentos durante los dos primeros años, llegaron al extremo en el tercero y todo se volvió demasiado confuso.
Hubo personajes que ganaron poderes, otros que los perdieron, otros que los ganaron y los perdieron y ufff… En síntesis: el arco argumental de la fórmula que otorga poderes a los normales estuvo a punto de irse al diablo, y el juego de “tengo poderes-no tengo poderes” se volvió casi una chacota.
Y están los viajes en el tiempo: Hiro y Peter saltan de aquí para allá con tanta frecuencia, que seguir Heroes se volvió más complicado que seguir Lost,lo que ya es harto.

Si en la historia de los náufragos del vuelo 815 tenemos que seguir a un grupo que está en el presente y otro en 1977, en Heroes hemos visto ya tres futuros alternativos, versiones futuras de personajes que no sabemos al final si van a existir, y líneas históricas paralelas que ya no sabemos si serán, no serán o nunca fueron.
En fin: que la teoría de viaje temporal en Heroes le da veinte palos a las de Volver al Futuro y Terminator.
De hecho, uno de los grandes personajes recurrentes es el Peter del futuro. Amargo, cínico, despiadado y con una cicatriz que atraviesa su rostro, aún no sabemos cómo el inocente (y algo asopado) Peter del presente llega a volverse así…¡Y ni siquiera sabemos si se volverá así!, porque con tanto cambio de historia, puede que ese “dark Peter” jamás exista.

Más encima el final de temporada es para volar la cabeza (ALERTA DE SPOILER): Sylar asesina a Nathan Petrelli y, luego de que Peter logra vencerlo, Matt Parkman reprograma al villano para que adquiera la apariencia de Nathan ¡y que crea que verdaderamente es el senador!, para así tener un aliado en la Casa Blanca y evitar la persecución presidencial contra los superpoderosos.
¿Se entendió?: Todos creen que Nathan está vivo, pero en realidad es Sylar disfrazado de Nathan, y más encima, creyendo ser Nathan.

¿Jump the shark?No me malentiendan: aunque no superó al primero, el tercer año de Heroes es bastante superior al segundo en términos de trama, efectos y desarrollo de personajes. Pero pasaban tantas cosas en cada episodio, y hubo tantas vueltas de tuerca, que bastaba con que uno se perdiera dos capítulos para dejar de entender para siempre.
NBC ya anunció que habrá una cuarta temporada de Heroes y que encargó 19 capítulos. Sus responsables, afortunadamente oyeron las críticas y afirmaron que las historias serán más simples, más personales y menos centradas en la amenaza planetaria de turno que moviliza a treinta personajes a los que cuesta un mundo seguirles la pista.

Gracias, señor Kring, porque justo quería pedirle que bajara el nivel de revoluciones de Heroes. Yo todavía le tengo fe a su serie y creo que aún puede evitar seguir el camino de Smallville,que se perdió sin remedio.
No hay que meterle dos vueltas de carnero a cada episodio para mantener el interés. Basta con que nos haga preocuparnos por los personajes, los meta en problemas creíbles y que no los meta en el vicio de “gano poderes-pierdo poderes-soy bueno-soy malo”.
Ah, y antes que se desconecte, una última cosa: Ojalá tenga un final escrito de antemano, porque no hay nada peor que una serie que se estira cual chicle y que no va a ninguna parte.
¡CONCURSO!
Regalamos la primera temporada de Heroes en DVD. Deja tu comentario y ya estás participando.
El concurso es gentileza de Fílmico, puro filete en DVD. Local 018 del Paseo Las Palmas, Metro Los Leones. Fono: 251 25 07.
Universal Channel emitirá el final de la tercera temporada de Héroes este viernes a las 21:00. La cuarta temporada no tiene aún fecha de estreno en EE.UU.
24/06/2009
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