¿Qué tiene en la cabeza el británico Neil Gaiman que escribe las mejores novelas, cómics y guiones cinematográficos para niños y niños adultos? Gaiman es una de las lumbreras de la fantasía y los sueños oscuros y su novela Coraline llega convertida en una preciosa pesadilla. Antes la reventó con su saga de viñetas The Sandman, sobre el El señor del sueño. Y así es un Gaiman: un tipo que convierte nuestros mejores y peores sueños en una irresistible irrealidad.
Por Mónica Drouilly H.
EL FANTASIOSO DE NEIL
Neil Gaiman (48) es un inglés que se gana la vida inventando historias. Historias usualmente relacionadas con la magia o con lo mítico. O con la infancia, donde lo mágico y lo mítico aún permanecen bajo los estrictos límites de lo real. Sin embargo, mientras Gaiman habla de hadas y duendes que viven en Fairie (el país de lo mágico) o de gatos negros y grandes que noche por medio se enfrentan al diablo, o de un niño que un buen día decidió cambiar a su padre por dos peces de colores, también habla del mundo que le ha tocado observar: esa avasalladora segunda mitad del siglo XX y la casi década de este siglo, donde las relaciones entre las personas, los objetos y las instituciones han cambiado tanto que ya nadie tiene claridad sobre cómo van las cosas.
Fue, entonces, en un mundo con problemas para entenderse a sí mismo, después de la caída del Muro de Berlín, con el desprestigio del relato y el cuestionamiento de lo real, que Gaiman le da una vuelta de tuerca a la narración e instala –en cómics, un formato masivo y usualmente desacreditado- a los referentes más clásicos para hablar de los conflictos actuales.
Y saca del depósito de poco uso a un tal Sandman, un extraño personaje con mascarilla, perdido desde los años cuarenta en los archivo de DC Comics,lo desempolva, le cambia el traje, le inventa una familia y un reino (con castillo y sirvientes) y lo hace pasear por el Londres de finales de los ochenta, lleno de preocupaciones muy contemporáneas para luego sumergirlo en medio de Sueño de una noche de verano y en el Imperio Romano o hacerlo pasar por extraños pueblos norteamericanos.
Esto es porque Gaiman lo tiene bien claro: quiere recuperar la fuerza que tenían los antiguos narradores de historias, quiere contar una historia atemporal, tan antigua como el destino o el sueño y, al mismo tiempo, tan actual como el deseo o la muerte.
EL GÉNESIS
Antes de la fama de The Sandman (1989-1996), Neil Gaiman trabajó para varias publicaciones inglesas, con la idea de escribir mucho y pulir su pluma. Entre las revistas con las que colaboró se cuentan Penthouse y Knave, un par de publicaciones medio porno que salían en UK, a principios de los ochenta. Ahí entrevistaba a celebridades y escribía relatos acorde a la línea editorial de ambas. De esa época hay cuentos recopilados en un libro que es un joyero: Humo y espejos. Aquí se pueden encontrar, en un estado bruto, muchos temas y preocupaciones que desarrollaría más adelante. Dos historias cortitas, El precio y La hija de los búhos fueron adaptadas luego por Michael Zulli al cómic en el muy bonito Criaturas de la noche. (Con Zulli, Gaiman también trabajó en La última tentación de Alice Cooper, una historia basada en el disco Lost in America del excéntrico rockstar).
Pero volvamos a los ochenta. Orquídea Negra (1988) es una de sus primeras colaboraciones con Dave McKeany el debut de Neil Gaiman en DC Comics, de mano de Karen Berger, la legendaria editora que daría cuerpo a Vertigo,la línea para lectores adultos de DC. A pesar de las evidentes presiones editoriales para incluir personajes que no pegan ni juntan con el estilo ni con el tono de esta historia, se distingue claramente lo que será el eje central de las inquietudes de la dupla Gaiman-McKean.
Usando una estética que marcaría cátedra en el mundo del cómic, Dave McKean le otorga la puesta en escena ideal a los textos de Gaiman. Como si se comentaran mutuamente, el lenguaje visual y los diálogos e historias se superponen creando un ambiente que es seductor e inquietante al mismo tiempo. Esto se nota desde la época de Casos Violentos (1987), pasando por Signal to noise (1989) y Mr. Punch (1994). Todos relatos que parten de un recuerdo borroso de un sueño o de un episodio de la infancia, y, desde ahí reconstruyen un pasado que los perturba y los mantiene intranquilos.
THE SANDMAN
Con The Sandman, amo y señor del Reino del Sueño, llega la consagración, el reconocimiento y un saco de premios Eisner.Y es que The Sandman llega a llenar un vacío enorme que había no sólo en el mundo del cómic, sino que también en las artes contemporáneas: mientras el mainstream de la industria viñetera se vestía de lycras de colores y los expertos que hablaban de cosas serias se anquilosaban en su jerga excluyente e incestuosa, Neil Gaiman tuvo la lucidez de crear un mundo como este pero distinto. Uno donde la gente común y corriente convive con personajes literarios, encarnaciones de conceptos abstractos (Morfeo y sus hermanos, Los Eternos, entre muchos otros), criaturas míticas y mágicas y leyes más antiguas que el tiempo.
Es un mundo indudablemente hermoso, lleno de castillos y haditas voladoras, poblado de intrigas y traiciones dignas de cualquier palacio italiano. Recurriendo a arquetipos míticos, Gaiman desentraña ambiciones, preocupaciones y aprensiones completamente actuales, haciéndose cargo de temas delicados pero contingentes que hasta el momento no eran usualmente tratados por el cómic ni por otros medios. Por ejemplo, de manera sutil y respetuosa presenta a Wanda, un travesti encantador, en Un juego de ti, arco argumental que se centra en la vida de Barbie, una mujer que debe enfrentar los demonios que la persiguen desde la infancia.
Como zapping para The Sandman, es ultra recomendable leer País de Sueño: cuatro historias cortitas con lo más representativo del estilo de la serie. Si eso no es suficiente, otrro recomendado es Muerte: El alto costo de la vida (1993). Un spinoff que cuenta un día en la eh… vida de Muerte, la hermana mayor de Morfeo. Dice la leyenda que cada mil años Muerte cobra vida por un día en un cuerpo humano para entender qué es lo que toma cuando cumple con su rol. Claro que pasan cosas inusuales ese día. El dibujante es Chris Bachaloy la introducción es de Tori Amos,amiga muy cercana de Gaiman y modelo inspirador de la menor de los Eternos, Delirio (aunque Amos quiera ser Muerte y pose para las fotos del tomo recopilatorio).
Preludios y nocturnos, que es lo primero primerísimo, tiene el mismo problema de Orquídea Negra: presiones editoriales para encajar personajes del mundo DC, así que mejor leerlo cuando ya sabes que te gusta la historia, dándole el beneficio de la duda y entendiendo las condiciones en las que salieron publicados esos ocho primeros números.
Puedes descargar los 75 números de la serie aquí,o en La Comiquería del Portal Lyon todos los tomos de The Sandman (están con descuento).
LEGADO EN EL OCTAVO ARTE
La obra de Neil Gaiman abrió el mundo del cómic a lectores que nunca antes se hubieran interesado en el formato, tan ligado a superhéroes y a tiras cómicas. Luego otros autores siguieron la línea, engrosando el listado de títulos agrupados bajo Vertigo y publicaciones afines en otras editoriales y otras latitudes. Aunque hay series que son claros precedentes de la obra de Gaiman –como las de Alan Moorey otras que son contemporáneas –como Hellblazer (1987)-, es innegable la influencia que tuvo The Sandman.
Poco tiempo después se publicó The Dreaming (1996-2001) (con guiones de Caitlin Kiernan), con escaso éxito comercial y de crítica (ni siquiera lo han reeditado en tomos). La serie duró cinco años antes de ser cancelada para potenciar The Sandman Presents (1999-2004) y Lucifer (2001-2006), y durante todo ese tiempo sufrió las comparaciones con un café descafeinado: ‘Es como The Sandman pero no es lo mismo’, solía ser la manera de describirlo. Nadie lloró su cancelación.
The Sandman Presents es algo tan sencillo como su nombre: Sandman presenta historias que poco tienen que ver con Sandman pero seguro que los editores piensan que son de la misma onda. Lucifer, en cambio, hereda lo más atractivo del trabajo de Gaiman, tomado de uno de las primeras historias de The Sandman, en que el diablo se aburre del infierno, le pasa las llaves a Morfeo y se va a vivir a la tierra. Guiado por la pluma de Mike Carey, Lucifer cuenta la historia de Estrella Matutina (nombre lujoso de Lucifer) quien se gana la vida tocando el piano en el Lux (un bar ubicado en la ciudad de Los Angeles) y tiene un increíble parecido a Ziggy Stardust.
A lo largo de la serie lo acompaña Mazikeen, una de las hijas de Lilith (la primera mujer de Adán, expulsada del paraíso por desobediente) y recibe la visita de un sinnúmero de ángeles y otros personajes míticos y sagrados que están un poco desconcertados con su abdicación al trono, pero igual pretenden sacar alguna tajadita de eso. La serie comenzó a publicarse el año 2000 y tuvo 75 números. Para quienes quieran conocer el tono de la serie, el número 50 Lilith, dibujado por P. Craig Russell(el mismo de Misterios de un asesinato) es una excelente bienvenida.
Además de los spinoff, hay otras series que siguen la ‘estrategia’ de dar una vuelta a los mitos. Entre ellas, una de las más recientes ganadoras del premio Eisner:Fábulas (2007) y su spinoff Jack of Fables. Protagonizada por Blancanieves, el Lobo Feroz y el Príncipe Encantado, Fábulas transcurre en un mundo en el que los protagonistas de los cuentos infantiles viven en Nueva York después de ser expulsados de sus tierras de origen por un enemigo desconocido llamado El Adversario. Los que lucen humanos viven en la ciudad pero los otros, lo que son animales como los tres chanchitos o los osos de Ricitos de Oro, viven en La Granja. Una historia divertida e interesante a la vez. El único pero es que algunas veces (muy pocas) hay algunas fábulas muy gringas que no son famosas por estos lados y cuesta entender la gracia del cuento.
UPPER LONDON – LONDON BELOW
Neil Gaiman también ha trabajado haciendo guiones para cine y televisión. Desde la colaboración con Hayao Miyasaki en la adaptación al inglés del guión de La Princesa Mononoke, hasta la creación del guión para Beowulf,el creador del Rey del Sueño ha mantenido una estrecha relación con el séptimo arte.
Una de sus primeras incursiones audiovisuales es Neverwhere, una miniserie de la BBC mediados de los noventa. En ella Richard, un oficinista atrapado en un trabajo tan estresante como la relación que mantiene con su novia dominante y represora, decide ayudar a una mujer en problemas contra todas las advertencias de la autoritaria novia. Resulta que la mujer en problemas era una habitante de London Below (ese otro Londres mágico e invisible al Upper London) donde habitan criaturas con poderes increíbles. Richard –obvio- termina en problemas y debe vivir una especie de novela de formación (esos donde un joven con cierto potencial debe pasar por una serie de pruebas antes de convertirse en héroe) cuando ya se acerca a la treintena.
Abajo se puede ver la primera parte del primer capítulo de Neverwhere:
En esta historia, sólo algunos personajes logran tener la lucidez necesaria para ver cómo funcionan las cosas, notar las estructuras de poder, las rivalidades y las disputas. Disfrazadas de un velo de fantasía, Neil devela aspectos no tan agradables de la sociedad en que vivimos. Todo en medio de una historia que de a poquito va demostrando que el uso del humo y los espejos es un arte que este narrador domina de manera magistral.
Puedes descargar los seis capítulos de la miniserie aquí y los subtítulos acá Para los que prefieren otros formatos, la serie fue adaptada como novela.
POLVO DE ESTRELLAS
La idea de un mundo paralelo, que coexiste con la realidad que conocemos, se repite en Stardust (1998), la primera novela en solitario de Neil Gaiman (ya había colaborado en Buenos Presagios (1990), una novela a cuatro manos con Terry Pratchett).Muy inspirada en las leyendas inglesas y en los mitos de formación, Stardust nos cuenta la historia de Tristran Thorn, un joven mitad humano/mitad elfo que desea, en palabras del propio Gaiman, ‘conquistar el Deseo de su Corazón’.
Tristran vive en la ciudad de Muro que, como su nombre ya lo sugiere, consta de un gran muro que separa esta realidad de Faerie. Es ahí, en Muro, donde cada nueve años se celebra una afamada feria en la que humanos normales comparten con los habitantes de Faerie. Es en este contexto que Tristran le promete a la chica más bonita (una tipa engreída, egocéntrica y un poco estúpida) del pueblo que le traerá una estrella fugaz de regalo.
Pero la estrella cae del otro lado del muro, donde las estrellas poseen cierta autonomía y no son meros objetos. Así que Tristran atraviesa el muro para traer de vuelta a la estrella y, con eso, conquistar el supuesto deseo de su corazón. Como se encuentra en Faerie, durante su travesía conoce a una serie de personajes mágicos que le ayudan y le enseñan cosas que él aún no sabía que tendría que aprender, mientras se enfrenta a una serie de competidores que desean capturar a la estrella para sacar algún beneficio mágico de ella.
Ve abajo el trailer para la versión cinematográfica de Stardust
Con Stardust, Gaiman se convirtió en novelista best seller y se llevó un par de premios más (de la Sociedad Mitopoética a la Literatura Fantástica para Adultos y el Premio Alex de la Asociación Americana de Bibliotecas) y en 2007Matthew Vaughn –el flamante productor de Snatch y marido de Claudia Schiffer- juntó una ehhh… constelación de estrellas hollywoodenses, entre ellas Michelle Pfeiffer, Claire Danes, Sienna Miller, Rupert Everett y Robert De Niro, para llevar una adaptación de la novela al cine.
La película tuvo una recepción regular, pero se ganó un premio Hugo a la Mejor Presentación Dramática en Formato Largo, pasando por encima de la primera temporada de Héroes, Harry Potter y la Orden del Fénix y La brújula dorada.
DE ESTE LADO DEL ATLÁNTICO
De cierta forma, la obra de Neil Gaiman con los años se ha ido ‘americanizando’. Pero no en el sentido de volverse más pop y más plástica. Todo lo contrario: su larga estadía en el país del norte le ha ayudado a conocer el folklore estadounidense y usarlo como materia prima para desarrollar sus temas habituales y sus obsesiones. Es así que surge American Gods (2001), ganadora de varios premios, entre ellos el Hugo y el Bram Stocker.
American Gods cuenta la historia de Shadow, un hombre que ve cómo su vida se desmorona justo después de salir de prisión. Su esposa y su mejor amigo mueren en un accidente y todos los planes que ha cultivado mientras estuvo en prisión se desintegran frente a sus ojos. Así que se hace guardaespaldas de Mr. Wednesday, quien resulta ser una encarnación de Odín. Todo un ejercicio de análisis a las motivaciones de la sociedad americana (desde la usual perspectiva desde lo mítico de Gaiman, claro).
CORALINE Y MÁS
Paralelo al trabajo que ha realizado para lectores adultos, Gaiman ha logrado crear los cuentos infantiles más interesantes desde el punto narrativo y estético. El click le ocurrió mientras leía cuentos infantiles a sus hijos pequeños y descubrió que había una distancia enorme entre lo que él espera en un cuento y lo que solía encontrar. Una pregunta le acosaba: ‘¿pero cómo no se acuerdan…’? Así que decidió escribir él los cuentos que le gustaría leer a sus hijos. El tema de la infancia ya le era familiar y las convenciones del género (ciertas violaciones a las leyes de la lógica y la naturaleza) ya eran habituales en su obra.
Así fue que partió por ‘El día que cambié a mi padre por dos peces de colores’, donde colabora con su habitual Dave McKean y cuenta las travesías que vive un niño junto a su insufrible hermanita cuando su madre lo insta (amablemente) a recuperar a su padre, que anda perdido en el vecindario desde que él, en la mañana, lo cambió por dos peces de colores.
También junto a McKean realizó Lobos en las murallas (basado en una pesadilla de su hija menor), MirrorMask (la primera película que hacen juntos, a la que no le fue bien en taquilla) y Coraline, la novela que inspira la película de Henry Selick. Muy en el tono de La tierra de las cosas salvajes, el cuento de Maurice Sendak sobre un niño mañoso que mientras está castigado crea un mundo imaginario donde es el mandamás, Coraline cuenta la historia de una niña que descubre una puerta a un mundo paralelo donde sus padres son más agradables. Alguna trampita debe haber por ahí.
Coraline’(disponible en Bibliometro) es de esas novelas que se leen de un tirón, sin importar la edad del lector. Se cuenta por ahí que en giras promocionales, Gaiman la leía completa a un público que permanecía atento hasta la última oración. Y aunque es cierto que fue escrita para un público joven, fue pensada para un público inteligente: existe un tono irónico constante que cuestiona la clásica narración infantil donde los niños son sonrientes y pasivos.
Coraline Jones es una niña que se queja, que cuestiona, que pregunta y que toma la iniciativa. También juega y llora como los niños normales, pero tiene el atractivo de no ser estereotípicamente optimista. A diferencia de las demás películas que se han basado en obras de Gaiman, Coraline ha tenido una buenísima recepción de crítica (y puede que se convierta en un inesperado éxito de taquilla gracias al boca a boca). Y si se terminan haciendo adictos a sus historia, en mayo se edita la versión en novela gráfica, que tiene a Gaiman colaborando nuevamente con P. Craig Russell.
Pero la carrera de este británico amante de las chaquetas de cuero y los temas un tanto oscuros sigue avanzando dentro o fuera de las tiendas de cómics o Hollywood. De hecho, recién ganó el Newbery Award por su novela The Graveyard Book (2008) y es más: el mismo Gaiman acaba de anunciar que ya se habla de la versión cinematográfica del libro va a estar a cargo de Neil Jordan.
Último comentario: Es caroline, no coraline escribió...
Que bueno que hayan hecho una reseña de neil y cia, gracias, sirvio para conocer cosas que no sabia. Con respecto a coraline, la película esta ok no más, no vale las seis lucas de la sala 3d, mejor hacer una vaca y ...