De tragedias personales y una estadía de tres meses en una cabaña en medio de la nada, nació “For Emma, Forever Ago”, uno de los discos estrella del 2008 según críticos y lectores de medios que van de The Guardian a S45. De eso, su nuevo EP, su nueva banda y sus planes futuros -entre ellos visitar Chile-, hablamos con Justin Vernon, el cerebro tras Bon Iver.
Por Carolina Cerda M.
“ESTOY ESPERANDO LA REINVENCIÓN. CUANDO TERMINE LA GIRA ME VOY A RAPAR, CORTAR TODA LA BARBA Y HACER ALGO NUEVO”
Hace un par de años, Justin Vernon (27) colapsó. Llevaba varios meses enfermo, su pareja lo había pateado, y no tenía dónde quedarse. Así que no le quedó otra que seguir durmiendo en el sofá de su ex.
Para Justin, todo terminó de irse al carajo cuando DeYarmond Edison, la banda en la que había estado más de 10 años, el grupo formado por las personas a las que él consideraba su familia, se separó. Acababa de terminar su trabajo en la grabación y producción de “Night of the furies” (2007), disco de la banda The Rosebuds,y su saldo bancario se acercaba peligrosamente a cero. Vernon estaba enfermo, solo y quebrado.
Sin razones para seguir en Carolina del Norte, decidió desaparecer. Dejar todo, cuando ya todos lo habían dejado a él. Entonces agarró su guitarra, su equipo para grabar y su computador, y partió a la cabaña que su papá tiene en Wisconsin, sin saber muy bien qué hacer.
Pasó el invierno allá, rodeado de nieve y casi totalmente aislado. Su único contacto humano durante esos tres meses fueron las visitas de su papá, quien un par de veces al mes le llevaba fruta y cerveza, y un amigo que lo fue a visitar durante un fin de semana. El resto del tiempo se la pasó solo, junto a la nieve y su escopeta, con la que salía a cazar venados para alimentarse. Hasta que se animó a tomar la guitarra y empezó a trabajar en lo que le daría sentido a todo, las nueve canciones que dieron vida a “For Emma, Forever Ago” (2008).
Así nació un disco de folk repleto de canciones bellas, sinceras hasta lo doloroso —el coro de “Skinny Love”no es apto para corazones rotos— y a veces medio incomprensible en términos líricos -Justin es fan de idear primero la melodía y luego decidir qué palabras usar-, un álbum que terminó lleno de alabanzasen publicaciones como Q, Pitchfork y Rolling Stone, y que lo llevaría de vuelta a la civilización, a hacer giras, a aparecer en los shows de Conan O'Brien y David Letterman y tomar el teléfono para dar entrevistas como ésta.
¿Qué pasaba por tu mente cuando tuviste que tocar en programas tan masivos como el de Conan O'Brien y David Letterman, luego de estar tres meses rodeado de nieve?
“Es, es... en mi mente estaba como dándome cuenta en serio dónde estaba. Pensaba: ‘No puedo creer que estoy aquí’. Soy de un pueblo muy pequeño en Wisconsin, pero estaba allí. Es casi increíble. Ni siquiera podía creerlo mucho, era muy loco. Es súper surrealista tocar en TV nacional.”
¿Fue muy difícil volver del aislamiento al “mundo real”, y luego conseguir tanto éxito con el disco?
“Sí, ha sido un poco difícil, porque hay que digerir, entender y aprender muchas cosas muy rápido. Es extraño y complejo tratar de sentir que sigues siendo la misma persona. Es difícil mantenerte humilde y ser tú mismo, con todos diciéndote cuánto les gusta tu trabajo y teniendo tanta atención sobre uno. Es por eso que sigo viniendo a Wisconsin, a sentirme normal y humilde”.
¿Cuál fue tu peor temor, mientras estabas sólo en la cabaña?
“La verdad, creí que no iba a poder volver a escribir una buena canción. Recién me había ido de mi banda y mi trabajo con ellos era la manera en que entendía la música. Cuando me fui se sintió como un renacimiento, pero de un modo en que no sabía si iba a poder a tocar de nuevo. Me tuve que reinventar y eso fue lo que hizo interesante el proceso para mí finalmente. Me dio susto en un principio, pero estuvo bien. Es muy raro lo que pasó”.
Pareciera que al final fue una excelente terapia, porque arreglaste tus problemas y terminaste componiendo un gran disco
“Sí, es rarísimo cómo funcionó finalmente. Podría haber sido muy, muy diferente”.
De buenas a primeras uno pensaría que si te vas de tu banda y te mandas a cambiar, vas a desaparecer de la escena musical...
“Eso es exactamente lo que creí que iba a pasar y eso es a lo que le tenía miedo. Pero aún así es lo que tenía que hacer, y de ello nació este disco”.
Justin habla con una voz muy calmada y grave. Está en Wisconsin descansando antes de partir a Australia este lunes, para lo que dice, es la última gira dedicada a “For Emma, Forever Ago” (2008). Y anuncia que a pesar que este 20 de enero aparece “Blood Bank”, su EP ya disponible en su MySpace,ya es hora de volver al estudio.
Acaba de terminar su desayuno y como resumen dice que su año hasta ahora va loco, pero loco bien. “Eso de estar sentado acá hablando contigo en Chile y que tengamos algo de qué hablar, es loco”, dice entre carcajadas.
“Es interesante”, dice “porque mientras estoy acá sentado en Wisconsin y nieva afuera, pienso que el lunes me voy a Australia y eso va a ser la última parte del tour. Eso genera mil dudas acerca de lo que viene y cómo lo voy a hacer, pero es tiempo de pensar en eso. Por ahora, cuando vuelva de Australia no voy a hacer más entrevistas ni hablar de “For Emma…”, sino que voy a tratar de reinventarme nuevamente y empezar de cero. Creo que eso es lo lindo, olvidarme de todo y empezar de nuevo”.
¡Me siento muy afortunada!
“Sí, jajajajaja”.
Hoy no es muy difícil grabar y subir música a Internet. Con tanto folk disponible, ¿qué crees que fue lo que llamó la atención de tu música?
“No lo sé, aún es un misterio. Quizás fue la historia que lo rodea acerca de “mi desaparición de la cultura” por así decirlo, o quizás son las canciones... pero no tengo idea.
Lo cool es que tengo la posibilidad de ver cómo todo está ocurriendo sin necesariamente ser tan parte de ello. O sea, este disco tiene sus propias piernas y está corriendo su propia carrera. El hecho de que te haya llegado el disco a ti, a Chile, tiene que ver con el disco en sí. Yo no me siento responsable de eso”.
¿No te da susto volver a la civilización?, porque no hay manera de recrear las condiciones en que compusiste el disco... Pensaste ‘¿qué hago ahora?’
“Claro que me pregunto qué es lo que tengo que hacer, si es ir a la cabaña y bla, bla, bla. Pero no lo creo, creo que lo que aprendí en el proceso es que tu estado mental es lo que te da la fuerza para hacer algo por ti mismo. Así que finalmente, no se trata del lugar en el que estás, sino de lo que sientes y qué tan capaz eres de sentir esas cosas”.
Leí que aún vas a la cabaña con tu papá. ¿No te dan ganas de escaparte de nuevo cuando estás de gira y dando entrevistas?
“Sí, cuando estoy en ciudades grandes como Nueva York, Los Angeles o Londres y las cosas me empiezan a superar o me están poniendo demasiada atención, echo mucho de menos vivir allá, porque era mucho más simple.
Por eso ahora que tengo una nueva casa estoy tratando de que sea como la cabaña. Como me encantaba vivir allá, quiero que mi casa en el campo sea así, con chimenea y esas cosas. Es mucho mejor para mi corazón y mi alma estar más alejado”.
Y el proceso tras “Blood Bank”, el EP que estás a punto de lanzar, ¿fue muy diferente?
“Ni tanto, porque la canción que le da el título fue grabada en esos días y las otras tres canciones fueron grabadas de ese mismo modo, pieza por pieza, con mucha calma y armadas de a poco frente a un computador, escribiendo mientras grababa. Creo que eso es lo más entretenido que puedo hacer, sentarme frente al computador y crear música en ese formato. Eso es lo que creo que voy a hacer”.
¿Pero tienes alguna idea de lo que quieres en tu próximo disco?
“Estoy esperando la reinvención. Cuando llegue de Australia me voy a rapar y cortar toda la barba, sentarme y hacer algo nuevo. Así que eso de no haber escrito nada aún, es a propósito”.
“Woods”, el tema que cierra el EP, es una canción muy diferente a las canciones de “For Emma…” y el resto de “Blood Bank”...
“Es extremadamente diferente. Era importante ponerla en el EP porque era un ejemplo de algo extraño, de algo bien lejano a lo demás que he hecho. Quería que quienes me escuchan tuvieran la posibilidad de oír algo diferente, de limpiar la paleta para mezclar colores, y de que todo lo que pase después del EP no sea juzgado comparándolo con “For Emma…” Es por eso mismo que la puse al final. Esa canción me da un lienzo en blanco sobre el cual pintar”.
¿Y tienes un calendario a seguir para la salida del disco?
“Mi meta es grabarlo desde febrero y demorarme lo que sea necesario. Me gustaría que saliera pronto, pero creo que no va a salir hasta fin de año o quizás a principios de 2010. También estoy trabajando en otro proyecto, es otro grupo que también va a salir en el sello Jagjaguwary tiene a amigos míos de Collections of Colonies of Bees.La banda se va a llamar Volcano Choir y es diferente, más abstracto, casi como la banda sonora de una película.
En él sólo canto, los demás se encargan de los instrumentos. Estamos terminando el disco y quizás lo editemos en el verano (boreal), así que quizás esa sea otra cosa que puedan escuchar quienes estén esperando un nuevo disco de Bon Iver.
¿Es posible que vengas a Chile con Bon Iver?
“Eso queremos. De hecho, nos están empezando a llegar algunas ofertas para ir a Brasil, Argentina y Chile. Me encantaría ir, así que sería una suerte lograrlo. Ojalá sea en septiembre u octubre”.
Sería buenísimo, podríamos escuchar un adelanto del nuevo disco...
“Claro, ya debieran haber nuevas canciones a esa altura”.
2.- Rufus Wainwright: "Cigarettes and chocolate milk"
3.- Bach: "B minor mass"
4.- Sufjan Stevens: "Chicago"
5.- Gillian Welch: "Everything Is Free"
Último comentario: I heart bon iver escribió...
El disco es increibleeeeeeeeee, lejos lo mejor del 2008! re: Stacks lo mejorrrrrrrr TE AMOOOO JUSTINNNNNNNN !!!!!!!! Si va a Chile soy la primera en comprar entradas, no me lo perderia por nada del mundo. ...