“Baterías marchantes, guitarras afiladas, voces escépticas que hablan de política”. La definición de Jorge González calza perfecto con buena parte del rock chileno de los últimos 30 años. Wildo, la iguana melómana endieciochada, se pone de pie para elegir himnos rockeros nacionales. Canciones que resumen identidad e historia reciente. Puros clásicos de la chilenidad. Nos juimos.
Hard Rock Andino. Antes de Los Jaivasel rock chileno era poco más que un pastiche, un correcto cut & paste de la invasión británica y el pop psicodélico de San Francisco. Agradable pero copión. Y aunque ahora los referentes de copia son otros, todavía algunos siguen haciendo lo mismo.
Es por eso que Los Jaivasson y serán la banda más fundamental en la historia del rock chileno en términos musicales: desarrollaron un sonido propio, único a nivel mundial. Una marca registrada. Con ellos el rock empezó a sonar como hecho en casa.
Los Jaivas fueron contratados por Julio Numhauser (uno de los fundadores de los combativos y barbudos Quilapayún) para el sello RCA, donde debutaron con Volantín (71) ; un disco experimental grabado entre bocanadas verdes, improvisado casi de principio a fin. El paso definitivo entre los cumbiancheros High Bass (el primer nombre del grupo, cuando tocaban covers) a los rockeros andinos de Los Jaivas.
Abajo un videoclip para “Foto de Primera Comunión” hecho por UCV, con imágenes de 1971.
Los Jaivas fueron ultra rockeros. Los primeros en mezclar trutrucas, kultrunes y zampoñas con guitarras eléctricas y una batería demoledora. Los primeros en hablar de la marihuana, en ocupar chilenismos, en hacer clásicos.
Los de izquierda los odiaban por considerarlos “producto del imperialismo yanki”. Los de derecha los odiaban por hippies. Ellos no odiaban a nadie y sólo querían jugar a hacer canciones y vivir en comunidad. En tiempos de gente cegada por el odio y las amenazas mutuas, Los Jaivas tenían el corazón abierto.
Por eso resulta irónicamente simbólico que cuando lanzaron “Ayer Caché” , primer single de su segundo disco La Ventana (72), el público convirtiera al lado B “Todos Juntos” en un himno. La canción de un país que aún no es, un tema que 35 años después sigue parando los pelos.
Abajo Los Jaivas tocándola en la Sala SCD en 2002.
El golpe militar pilló al grupo en Argentina donde decidieron radicarse. Allá se convirtieron en una leyenda del movimiento folk rock junto a los locales Arco Irisy los bolivianos Wara.Eso hasta que llegó el golpe de Estado argentino, y la tribu nómade de Los Jaivas decidió partir a Francia.
Instalados en París comenzaron una gira por Alemania, Holanda y Bélgica donde siempre se encontraban con el logo de los Sex Pistols rayado en los camarines. Es que compartieron el mismo circuito de tocatas.
Synthpop De Protesta. La década de los 80s no fue solo esa “loca buena onda” que la industria de la nostalgia ha intentado vender. No al menos en Chile.
Ok, lugares como Las Brujas y la Gente podían estar llenas de brillo, y los estelares repletos de estrellas internacionales, pero fuera de la pantalla esa década partió con toques de queda, lentes oscuros, torturas y gente desaparecida. Y siguió con allanamientos, cacerolazos y golpizas en las protestas. Miedo, mucho miedo.
En ese contexto escuchar a Los Prisionerosera un desahogo. Por ello, y a pesar que Soda Stereo era el preferido de las radios locales, la banda se convirtió en el grupo más popular en la historia del rock chileno. Los que mejor plasmaron el espíritu de su época.
Sus mejores temas se convirtieron en himnos, cuyo contenido lamentablemente, no parecen tener fecha de vencimiento cercana.
Para muestra un mega clásico como “El Baile De Los Que Sobran”, del disco del mismo nombre de 1986. Un retrato de la mala educación que veinte años después, pudo ser perfectamente la banda sonora del movimiento pingüino del año pasado. A continuación el video.
Veinte años han pasado también desde La Cultura De La Basura (87) . Grandes letras, pop a lo Depeche Mode, guitarras rockabilly y look guerrillero a lo The Clash en su etapa sandinista. Eso sumado a declaraciones directas del tipo “el régimen de Pinochet es basura” hechas a la prensa peruana, hizo que los estadios y gimnasios de la Digeder les fueron vedados, y por ende su gira fracasara igual que el disco.
Sin embargo de ahí salieron clásicos como Maldito Sudaca, La Cultura De La Basura y la mejor de todas: Lo Estamos Pasando Muy Bien, “el himno nacional de la buena onda” como la presenta Claudio Narea, uno de sus creadores junto a Miguel Tapia.
“Todos tenemos trabajo digno y bien pagado/ nadie está en desventaja ni es maltratado/ nuestros jefes nos sonríen y nosotros también/ a ellos/ Aquí no roba nadie/ ni hay por qué robar/ Nuestros sueldos son buenos y hasta podemos ahorrar/ Ven a jugar/ a que somos/ un país/ de verdad…”, dice parte de la letra. Una canción que podría ser la banda sonora del actual debate sobre sueldo ético.
Sí, Chile ha engordado bastante (si en los 60s la desnutrición infantil era cosa seria, ahora lo es la obesidad), el número de estudiantes universitarios se ha disparado como nunca (pero sí importa el costo) y como dice la canción “nada es muy caro si se trata de nuestra felicidad” (aunque sea endeudándose con los créditos) pero a pesar de todos esos cambios, la canción suena tan rabiosa e irónica como en el 87.
Abajo el video de una versión algo más dance, hecha por González.
Café ConcertPop. En 1988 los Sexual Democraciaeran unos valdivianos más underground que Lou Reed, un grupo con muchos problemas para tocar: algunos lugares lo censuraban por lo de “sexual” y otros por lo de “democracia”. A pesar de todo autoeditaron su debut Los Chicos Buenos (89), un disco que a falta de plata lo grabaron mitad en estudio, mitad en vivo.
El disco fue un gran hit de la tradición "caset pirata": Nunca sonó en la radio, casi nadie tuvo el original, pero todos lo escucharon. Eso les valió un contrato con Alerce, que editó Buscando Chilenos (90), un disco en cuya carátula la banda posaba “sexy” con guata y calcetines blancos. El disco repetía varios clásicos de su debut: “Profanador de Cunas”, “Los Chicos Buenos” y “Los Pitutos”.
Esa canción, escrita un año antes de la vuelta a la democracia, no sólo resumió a la perfección la práctica nacional de usar el pituto para saltarse las colas en el banco, los trámites, los currículums y la ley, sino que adelantó buena parte de la práctica gubernamental para repartir cargos y becas.
El video que puedes ver más abajo es el que El Miguel hizo para su dvd recopilatorio “Me Creerás Igual” (06), cuyo trailer lo presenta como “sin Fondart y lleno de deudas”, trailer que puedes bajar acá.
El video parte con un cameo de Miguel Barriga en Los Venegas, donde lo tratan como el mega rock star que era a principios de los 90s, y muestra a la banda tocando en todos y cada uno de los programas de tele de la época. Todos conducidos por los mismos de ahora. Parece que el único que no tenía pitutos era El Miguel.
El éxito duró poco. Cuando la banda se puso pretenciosa con el disco Sudamerica Suda (93) , donde intentaron hacer “una ópera rock protagonizada por Mampato”, la cosa pasó a ser un mal chiste. Y nadie se rió. Pero Sexual Democracia dejó un legado: esa cosa tan chilena de decir verdades a través de la talla musicalizada, fue una escuela seguida por grupos como Chancho En Piedra y Sinergia.
Punk de Cámara Etílico. Yo que he estado en las ciudades más bohemias del mundo les puedo decir que Santiago es la Curanilahue de las capitales del mundo: acá en lugar de buenos bares, hay botillerías con rejas.
Chile es el país más caído al litro de la región. Campeones de la rayuela corta según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los más excesivos a la hora de tomar. Los verdaderos ingleses de Latinoamérica. Es que en Chile se chupa hasta quedar inconsciente. Por eso a muchos no les importa que haya puros hombres en el carrete, lo que les preocupa de verdad es que no se acabe el copete.
Eso que tanto glorificaba Tito Fernández con su oda al vino, el rock chileno lo volvió “chistoso” de la mano de Los Mox!(una banda que por algo tiene videos hechos por fans, como este ) y su moral de consumo excesivo tipo “ohh, no me acuerdo de lo que hice anoche. Parece que vomité, jojojo, qué divertido”. Pero otros también lo describieron como lo que es: una forma de escape tan cotidiana que no se cuestiona.
Eso hacen los Fiskales Ad Hok en su mega clásico “Ron Silver” . Todo está tan mal, tan “no future”, que no queda otra que borrarse. El maldito licor como la única salida, y al mismo tiempo principal explicación de todos los fracasos. El video a continuación.
Con esa canción de su disco De Rey A Mendigo (92), Parkinson apareció en los estelares de TVN y sonó en las radios. Era 1993 y la gente creía que el tema era un chiste simpático. Lo era en su frenético estilo, pero no en su fondo: ser alcohólico no tiene nada de divertido. Si no pregúntenle a Rafael Guiñez, el dueño del violín loco que suena todo el tiempo en esa canción, a quien el exceso de alcohol le desató un estado esquizoide.
Guiñez terminó en una clínica de rehabilitación, escapándose de ella y destrozando con un balón de gas la puerta del departamento de sus papás. Entrando y saliendo de instituciones siquiátricas durante los años siguientes. Ahora ya más recuperado, el ex primera viola de la Orquesta Sinfónica de Santiago sigue tocando en su más reciente banda: Los Trompos.
Lamentablemente no está el video de Parkinson en La Piojera, sólo algunos collage hechos por anónimos fans como el de abajo. Un carrete sin minas pero con botellas. La chilenidad al palo.
Funk Con Pebre. Los Chancho en Piedra fueron kitsch, nostálgicos y cumbiancheros antes que todos. De Enrique Maluenda a Yeruba, la más rancia iconografía pop ochentera nacional, desfiló en la letra de “Peor Es Mascar Laucha”, canción que abre su homónimo debut (95).
Pepito Tevé estuvo ahí, presentándolos en el lanzamiento de su segundo disco La Dieta del Lagarto (97), igual que Pedro Carcuro años después en el court central.
Convirtieron un juguete clásico como el Juanito en su ícono, bautizaron a la banda como un condimento nacional, recuperaron a Florcita Motuda, fueron los primeros en revalorizar a Tommy Rey invitándolo a tocar en sus carretes universitarios, y de paso, se convirtieron en una mega banda transgeneracional.
¿Hay algo más chileno que los Chancho? Son como los cabros buenos de la villa. Generosos, guatones pachangueros, y buenos pa’ la talla. Sus canciones exitosas son decenas, y todas y cada una hablan de Chile y desde Chile, casi en clave, como esas tallas internas que te hacen sentir en familia.
Mi preferida musicalmente es “Volantín”, del Ríndanse Terrícolas (98), una velada metáfora de la masturbación con guiños al sonido Congreso en sus arreglos, pero vamos a poner su primer hit Guachperry, la única canción dedicada a un símbolo nacional no reconocido: el quiltro.
¿Alguien ha visto un pudú o un cóndor fuera de la tele y el escudo nacional? Yo no. El fiel quiltro es todo un símbolo, un perro huacho, sin raza, mestizo, mal visto pero fiel y cariñoso. Todo un símbolo patrio. Como dice la letra: “Era un perro/ perro perro huacho/ Pide un hueso/ lo hacen leso/ no es diferente/ él es igual/ como tú/ como yo/ como todos los demás”
El video de los Chancho cuando eran flacos, abajo.
Tuvieron que aparecer Los Tres en el Unplugged de MTV (96) para mostrarnos que la cueca no era esa música de viejos terratenientes disfrazados de huasos, con historias campestres que no nos podían interesar menos. Cosas de Chile.
Nunca sospechamos que Los Huasos Quincheros, que por tanto tiempo tuvimos que escuchar obligados, escondían a Robeto Parra y sus amigotes. Cuequeros con más calle, vida y actitud que cualquiera de esos rockeritos con camisa de franela o chasquilla british. Chilean punks.
Al fin teníamos un pasado decente. Así como los gringos tenían sus blueseros, nosotros teníamos a los cuequeros. En la Yein Fonda nos dimos cuenta que también se peinaban con los foxtrots, tangos, tonadas, y eso que el Tío Roberto bautizó como jazz huachaca.
Los Tres son la banda más grande post Prisioneros. Y si decidimos poner una canción que no es de ellos, sino que de don Roberto Parra, es porque el mayor aporte cultural de la banda fue ese: recuperar el interés por la cueca. Abajo el video en el Festival de Viña de este año.
Jí Jó. “Pelolais” y “flaites”. “Cuicos” y “rotos”. “Gente bien” y “delincuentes”. “Negros” y “rucios”. “Gente como uno” y gente como el resto. Podríamos seguir así hasta la Colonia.
Sí, las clases sociales existen en todos los países, pero en pocos se “rotea” públicamente y de manera tan cotidiana y violenta como se hace en Chile. En un país en que el origen social parece más una condena que un punto de partida, la convivencia se hace difícil. ¿El resultado? Desprecio arribista de unos, resentimiento agrio de otros.
Tiro de Graciasupo retratar a una sociedad dividida, una ciudad segregada por ese muro invisible que simboliza la Plaza Italia, en esta canción de su segundo disco Decisión (99). Y lo hizo sin ni una pizca de odio, sólo sentido común.
“Tienes que sacarte la chapa de mal vestido/ mal oliente/ mala gente/ que vive entre delincuentes.. Unos piensan/ que arriba está lleno de cuicos/ los otros piensan/ qué domésticos son todos los humanos/ de una población”, rapea Lengua Dura. Un tema que termina con un coro que sorprende por su crudo y simple significado: “Somos/ somos gente/ gente somos”.
Abajo el video, muy en la estética Maldito Sudaca ,de Los Prisioneros, esas imágenes que casi nunca se ven en la tele si no es por algún crimen.
La canción fue la respuesta del grupo a un gag humorístico del Jappening con Ja donde se ridiculizaba la vida de la población. Ignorantes, chistosos, sucios. “Buenos salvajes” en definitiva, la forma en que muchos miran a los pobladores. Eso de que son en su mayoría delincuentes o que “son pobres porque son flojos”, como si levantarse a las cinco de la mañana todos los días para trabajar, no fuera la forma más brutal de emprendimiento.
Beat Con Sentido. Sorprende, pero finalmente las canciones de rock chileno que abordan el más grande trauma político y social de la historia reciente del país, no son tantas como podría imaginarse.
Entre ellas habría que nombrar a “Triste Funcionario Policial” una escalofriante canción del disco Bello Barrio (87), donde Mauricio Redolésse pregunta “¿Qué será de mi torturador?”. Otra del mismo poeta cantante es “¿Quién Mató A Gaete?” (96) una gran fábula sobre un país en general, y en particular, sobre las vueltas de carnero de parte del red set: ex jovencillos pudientes que llamaban a la “lucha armada” en los 70s y que ahora son respetadas autoridades de gobierno. Dos clásicos under y universitarios.
Otras canciones son “Cabildo” de Chico Trujillo,donde un sencillo sampleo del discurso que dio Allende en la ONU diciendo que Chile es un país pequeño de “irrestricta tolerancia cultural, religiosa e ideológica” y donde las FF.AA poseen un “hondo espíritu democrático”, resulta tragicómico a la luz de la historia. Además de las ya clásicas “La Primera Vez” y la poética “Flores Secas” , ambas del disco debut y homónimo de Los Tres (91)
Más recientes son la “arty” pero potentísima “Álvaro Corvalán” del disco homónimo de Familea Miranda(01), una canción de post rock donde lúgubres guitarrazos, interrumpen el monótono recitar de nombres de torturadores de la DINA y ministros del régimen. Y por supuesto, “El Detenido” canción del también homónimo debut de Los Bunkers (01),que puedes ver en vivo a continuación.
Pocas letras de rock son tan sutiles y certeras para hablar de un hecho tan horrible. Los hermanos Durán, compositores de la banda, querían hacer una canción sobre los Detenidos Desaparecidos sin caer en los discursos. Y lo lograron a la perfección narrando desde la primera persona de un desaparecido. Una gran letra, bordada sobre una melodía de pop perfecto.
“Ya no puedo desaparecer/ sin una explicación/ en el aire siempre quedará/ metralla al corazón” dice el tema cuyo coro agrega “soy un detenido soy/ mi sueño no descansa/ desaparecido voy”. Como nunca el mejor rock pop, ese que silba en tu cabeza a la primera, sonó tan bello y desgarrador.
Trance Guachaca. La historia es como sigue. Álvaro Henríquez estaba en un baño turco sudando las mechadas del Liguria, y de copuchento empezó a escuchar lo que decían dos tipos al lado. A uno su novia le había sido infiel, pensaba en perdonarla pero no estaba seguro. Entonces el amigo le contesta con la expresión que en Chile, sin decir nada, lo dice todo: “Ch bah, puta la güeá”
El single del único y homónimo disco de Pettinellis (02)fue lanzado en las radios en el verano del año siguiente y generó polémica entre los mamones de siempre, era que no. Pero esa base de dance barato con un tremendo teclado de Camilo Salinas, una burla de Henríquez a la música electrónica que por entonces la llevaba, se impuso.
Es que la puteada como vía de escape ante la frustración y la injusticia, es todo un clásico nacional. Un derecho a estas alturas casi constitucional e inalienable. Abajo el video.
Rock&Guitarras. El rock más primitivo siempre ha sido simple, básico y directo. Efectivo y vacilón. Y “Chileno” , single del disco homónimo de Alamedasaparecido el 2005, tiene todas esas características: una letra simple, coro pegote, riff irresistible y ritmo que mueve la patita. Todo en un video hecho con el vuelto del pan, una buenísima idea y un montón de amigos. Una gran canción de rock&roll.
Todas esas características han seguido la carrera de Alejandro Gómez. No es un gran letrista, tampoco un compositor de majestuosas melodías pop, pero sus grupos siempre se las arreglan para hacer buenos discos de rock sin muchos dobleces. Incluso ha sacado discazos como Sábado (00) de Solar y Precipicio (07) de Alamedas, dos álbumes infaltables en cualquier colección de rock chileno.
En el video de abajo, un montón de celebridades pop (de Armando Uribe a Pepe Cortisona) bailan al coro de “Chi, chi, chilenos”. Una canción que llamaba a “moverse de vez en cuando”, un año antes de que todo lo que está por arreglarse comenzara a moverse con los pingüinos, una especie de re versión del Maldito Sudaca de Los Prisioneros, pero con el Chile parado desde la otra vereda, la del winner. “¿Qué pasa con el peruano?”
Lo que hicieron Los Tres por las cuecas, Aldo Asenjo (más conocido como El Macha) lo hizo por la cumbia con Chico Trujillo.
El Macha es uno de los mejores frontman del rock chileno, un tipo que apareció de Villa Alemana a principio de los 90s junto a una tropa de dementes tocando tambores y balones de gas, dando guitarrazos metaleros, gritando certeras letras punks y mezclando todo de manera esquizoide.
Fue en la primera gira Europa de LaFloripondio (98), los mejores herederos de Los Jaivas versión punketa, donde nació la idea de su grupo paralelo.
Sentado en las veredas con una guitarra de palo, obligado a improvisar para ganarse unas monedas y ver lo que salía. Y lo que salió de memoria fue la memoria. Guarachas, cuecas, rancheras, folklore chileno. Pero por sobre todo, cumbias.
Casi diez años después Chico Trujillo es la mejor orquesta “nueva” de nuestro segundo baile nacional, la cumbia. Un carnaval en sí mismo, un desenfreno pachanguero, de los últimos años. Con ustedes, un video en vivo tocando “Conductor” y “No Me Busques”, de su último disco Cumbia Chilombiana (06)
Metal Pájaro. Los encasillamientos y prejuicios no calzan con Sinergia. Entre sus miembros hay un Gerente general de una eléctrica, un músico de la banda de guerra del Ejército y un biólogo bastante capo. Sus letras son chistosas, con un vocalista con pinta de nerd que canta con voz de mono animado y usando esa moral de clase media que tira a la talla las verdades. Sus canciones tienen riffs ultra metaleros, pero no paran de sonar en las radios. Y sus canciones se la aprenden dueñas de casa y universitarios lolos.
Sinergia sabe como decir las cosas. ¿Cómo hablar de la escasa movilidad social? ¿Cómo volver canción ese sentimiento de que mientras el país llega a lo más alto de los rakings de productividad, muchos andan sin ni uno? ¿Cómo no sonar resentido ni ridículo? Bueno, haciendo un tema como “Jefe” , single de su disco Delirio (06) , cuyo excelente video es protagonizado por Johnatan González Silva, el mismo que juntaba tapitas en otro tema clásico de la banda “Concurso”y que ahora tiene una Pyme.
Para finalizar, el más reciente clásico del rock chileno aparecido últimamente. El video abajo. Y feliz 18.
Último comentario: Actualizense! vamos zona! escribió...
Aqui se dejan los recados sueltos no?
En fin... me dijeron que tenian mp3's pa descargar pero nada de interes... solo cosas antiguas! Que pasa si se actualizan un poco y se amplian el horizonte? Con tanta banda chilena haciendo co ...