Una banda de chicos trabajadores de Franklin, un dúo de ex novios de San Felipe, la banda que le va a gustar a tu hermano chico, un grupo nacido para tocar en vivo y un trovador radicado en Alemania. Conoce quiénes son y bájate un compilado con su música.
Baja acá las canciones de todas las bandas que entrevistamos. Gratis y fácil. Solo imprime la carátula, pégala y graba las canciones en un CD.
Bellyco: Héroes de la clase trabajadora
El 14 de marzo del 98, entre las doce mil personas que llegaron a San Carlos de Apoquindo para ver el debut de Oasis en Chile, estaban los primos Felipe y Jonathan Vargas. Tomaron dos micros ida y vuelta desde el barrio Franklin para asistir al primer concierto de sus vidas. Uno que tendría un sentido mucho más revelador que para el resto.
"Cuando llegamos a casa, lo primero que hicimos fue llamar a nuestros amigos y convencerlos de que teníamos que aprender a tocar. No perdíamos nada", recuerda Felipe.
Esos fueron sus primeros ensayos. Era la época en que aprendían con guitarra de palo sus primeros acordes con cancioneros de Oasis que compraban en el Bío-Bío. Felipe: " la primera vez que pudimos tocar 'Live Forever' fue como una explosión de alegría. Nos creímos el cuento y no paramos más". Así empezaron a frecuentar los shows de bandas como Solar o Santos Dumont. En el imaginario de los Vargas, Franklin era Manchester y su pequeño garaje donde ensayaban, La Hacienda.
Claro que la falta de financiamiento los obligó a postergar una y otra vez la salida de su primer disco. Los resultados recién llegarían a fines del 2005, cuando, en un mismo día, ganaron el Festival de Rock Balmaceda 1215 y el de Bandas de Chile en La Batuta. Suficiente para poder grabar su primer video y terminar las mezclas del disco por sus propios medios. Una declaración de principios plagada de actitud y letras desafiantes bautizada como "Toma el control". "Para nosotros, fue como terminar una carrera universitaria. A los cinco años, recién pudimos sacar el título".
"A mí me emociona eso de 'Working class hero' de Lennon", dice Vargas. "Las familias de los cinco partieron de abajo. Varios no alcanzaron a terminar sus estudios y comprar instrumentos fue un esfuerzo tremendo". Por eso, ellos ven su música como una cruzada por deselitizar el rock y hacerlo callejero. "Nuestra idea es que la gente nos escuche y le den ganas de hacer cosas. Tal como empezamos nosotros: peleando desde abajo".
Bellyco toca el 18 de marzo a las 18 hrs frente al Museo de Arte Contemporaneo, totalmente gratis.
El debut en vivo de Fother Muckers fue durante la Convención Beatle-Chile 2005. No ganaron, de hecho los odiaron por el espectáculo que montaron. Habla Simón, bajista de la banda: "Cristóbal, el vocalista, fue vestido de Sandro, con una rosa roja en la camisa. Él cantaba sentado con un vaso de vino sobre la mesa. Primero tocamos 'I'm so tired' y él rompió el vaso contra el suelo; luego en “I Want You She's so Heavy”, Héctor, el guitarrista, se volvió loco y empezó a tirarse al suelo y a botar los micrófonos”. Ya pueden imaginarse la cara de horror de los abuelos que iban a escuchar “She Loves You”
Hace dos años, Fother Muckers era poco más que tres estudiantes de periodismo que pasaban los recreos con sus guitarras de palo, tributando a sus héroes de rock clásico. Aburridos de sus pasados en bandas colegiales sin futuro, decidieron juntarse a zapar en serio. "Todos habíamos crecido con la vieja escuela, admirando a compositores como Dylan o Neil Young", recuerda el guitarrista Héctor Muñoz. "De ahí a componer melodías propias hubo un paso".
A fines del 2005, la banda ya era número habitual en festivales universitarios, donde ganaron un fiel grupo de seguidores gracias a su atractiva puesta en escena. Y, al poco tiempo, conocieron a Alex Anwandter, líder de Teleradio Donoso. "Con ellos compartimos una sensibilidad musical común. Así que cuando Álex se ofreció a producirnos el disco, aceptamos de inmediato".
Fother Muckers navega por las coordenadas de sus principales referentes: melodías pop que van desde la candidez de The Band a la electricidad de The Kinks. Canciones simples que adquieren una nueva y, literalmente, furiosa identidad en vivo. ¿Vieron “Escuela de Rock” de Jack Black? Bueno, Héctor hace un show parecido. Una experiencia que debes verla en directo.
Fother Muckers relanza su EP el próximo 15 de marzo en el Cine Arte Alameda.
Para Cristóbal Salom y Andy Poblete, los '90 son una especie de renacimiento. Aún recuerdan la emoción que les causó la primera vez que vieron a Colombina Parra en MTV, o la tarde en que vieron un video de los Pixies extraviado en "Extra Jóvenes" o cuando fueron a comprar el cassette de Nevermind. "En esa época, prendía la tele y, sin tocar nada, ya sabía que iba a ser músico", asegura Cristóbal. "Era una época que te impulsaba a hacer las cosas por ti mismo, sin que te importara nada".
La historia de Aeroplano empezó en el colegio, cuando sus integrantes formaban parte de un microcircuito hardcore al frente de bandas como Operación Daisy, Praxis y Peor es Nada. Mientras sus compañeros se pasaban las tardes haciendo facsímiles en preuniversitarios, ellos gastaban sus mesadas y ahorros para organizar giras a provincia y traer bandas amigas de Argentina. "Lo único que nos hacía felices era viajar y tocar, aunque fuera para cincuenta personas", recuerdan. Cuando dejaron al hardcorito colegial de lado, decidieron formar Aeroplano, una banda de softcore melódico con todos los ingredientes para transformarse en la nueva banda favorita de tu hermano chico.
Coros pegajosos y letras adolescentes al son de guitarras que recuerdan a grupos como El Otro Yo y The Get Up Kids.
El 2006 editaron su primer disco homónimo y su primer single, "Circo", rotó con fuerza en radios como Rock and Pop. Ahora piensan en grande. Esperan editar un segundo disco y viajar a tocar a Argentina. "Esto es música popular. Y mientras más gente pueda escucharnos, mejor".
Cuando Milton Mahan (21) y Mariana Montenegro (19) terminaron, no quedaron en ser buenos amigos. Quedaron en seguir haciendo música. Ellos eran la pareja que tocaba en una banda noise rara de San Felipe cuando todavía iban al colegio. Después pololearon, luego terminaron. Y ahora tienen un dúo llamado Denver.
Si la mayoría de sus coterráneos optaban por vestirse de negro y cantar como Tom Araya, Milton eligió encerrarse en su pieza y hacer canciones pop con su piano. Las letras nacieron de fragmentos de libros y de pequeñas historias de ficción que creaban. Así surgió el nombre de la banda. Mariana: "Nosotros rayábamos con 'En el Camino' de Kerouac, donde los personajes querían llegar a Denver. Y, fonéticamente, sonaba bonito".
Lo de Dënver son las melodías suaves e íntimas, con letras que hablan de timidez, amores perdidos y veranos que se acaban. Un sonido que recuerda a los grupos españoles como Family o Nosotrash, que se hicieron conocidos acá gracias a Rockdelux. Milton: "Nos comparan con ellos por la onda y los teclados, pero para mí la conexión principal vino por el lado del idioma. Como no sé inglés, estaba acostumbrado a escuchar a grupos como Yo La Tengo sin entender nada de sus letras. Pero cuando descubrí a estas bandas españolas, surgió la inquietud de contar historias. Y esa es la gran razón de ser de Denver: dejar a un lado las letras abstractas y emocionales para contar pequeños cuentos".
El año pasado editaron Solenoide, su primer EP y viajaron hasta Santiago para tocar con gente como Dadalú y Compiuters. Para este año, la banda espera editar su primer disco, que aparecerá por el sello Neurotyka. Si te gustó "Esquemas Juveniles", ésta puede ser tu próxima banda favorita.
Dënver toca este 8 de marzo junto a Teleradio Donoso en el Cine Arte Alameda.
Para ver el video "Los Últimos Veranos" de Dënver click aquí.
Si hablamos de músicos atípicos, Fernando Nano Stern (21) es un ejemplo extremo. Tocaba el violín desde los tres años, pero su escuela fue Led Zeppelin. A los 15 era un multi intrumentista consumado, pero jamás leyó una partitura; y a los 20 dejó botados los estudios de composición en su universidad para irse a Alemania a tocar en las calles. "Yo fui un rockero que desembocó en la Academia y no al revés. Por eso, nunca me puse un techo. Sentía como una obligación el estar moviéndome y aprendiendo todo el rato".
De las gélidas tardes en Colonia, donde no conocía a nadie ni dominaba el idioma, fue donde compuso el grueso de las canciones de Nano Stern, su primer disco. Con una guitarra de palo y citando las raíces latinoamericanas, se convirtió en uno de los más interesantes registros chilenos del 2006. Uno que lo consolidó en un género que jamás pensó cultivar: la trova.
"El interés por la música chilena nació en forma casual. Recuerdo que cuando era chico, se canceló un concierto de Deep Purple y terminé yendo a uno de Los Jaivas. Ese fue mi primer encontrón fuerte". De ahí vio más de veinte veces a la banda de Gato Alquinta. Después fue bajista de Matorral y Mecánica Popular.
Hoy sus trabajos son editados por sellos europeos y ha llegado a tocar con nueve bandas de distintos estilos al mismo tiempo.
Stern planea editar su segundo trabajo durante este año. "Planeo explorar nuevos géneros, aunque la música chilena tiene características únicas. Es un desafío tomar lo que nos dejó gente como Violeta Parra y llevarlo hasta nuestros días".
Mejor que agregar los Myspace de cada uno, reunimos dos temas por grupo en un compilado llamado como el reportaje (De atrás pica el indie). Con carátula imprimible para que la guardes con cariño.
Puedes bajar cada canción y copiarla en un CD, luego imprimir la carátula y pegarla. O puedes bajar todo el compilado en un archivo único, con canciones y carátula y también imprimirla.
El diseño de la carátula es de Pía Manzur, el de la página donde están los tracks es de Juan Pablo Correa.